lunes 17 de mayo de 2021
BLOOMBERG Efecto coronavirus
19-06-2020 21:26

Se profundiza la desigualdad alimentaria en EE.UU.

Este año, 54 millones de estadounidenses no tendrán acceso a comida nutritiva. Los negros serán los más golpeados.

19-06-2020 21:26

El acceso a los alimentos ya era desigual en Estados Unidos desde mucho antes que llegara el coronavirus. Pero la pandemia ha intensificado el problema, con imágenes de interminables filas en bancos de alimentos que sacan a relucir esta dura realidad.

Incluso en EE.UU., una de las naciones con mayor seguridad alimentaria del mundo, millones de personas enfrentan dificultades para acceder a comida nutritiva. La desigualdad alimentaria afecta desproporcionadamente a los estadounidenses de color, que ya figuran entre los más afectados por el covid-19 y sus consecuencias económicas.

Aproximadamente 17 millones de personas más caerán en inseguridad alimentaria en 2020, lo que elevará el total a 54 millones, incluidos 18 millones de niños, según proyecciones de Feeding America, la organización sin ánimo de lucro más grande del país en alivio del hambre. Las disparidades a través de las ramas raciales podrían empeorar.

Los afroamericanos tienen dos veces y media más probabilidades que los blancos de tener bajo o muy bajo acceso a suficientes alimentos para una vida activa y saludable.

Para los latinoamericanos, la tasa duplica la de los blancos. Las cifras destacan algunas de las desigualdades sistémicas subyacentes que existen sobre las ramas raciales a medida que las manifestaciones en todo el país atraen a cientos de miles para protestar contra la violencia policial y el asesinato de George Floyd.

Según datos del Departamento de Agricultura de EE.UU., las personas que viven por debajo del umbral de la pobreza tienen una probabilidad seis veces mayor de inseguridad alimentaria que aquellas que casi duplican el nivel. Esa brecha podría ampliarse este año, como sucedió durante la recesión de 2008. Tomó casi 10 años a EE.UU. recuperarse de las profundidades de seguridad alimentaria en las que cayó durante la Gran Recesión.

La inseguridad alimentaria describe la incapacidad de un hogar para proporcionar suficientes alimentos para una vida saludable. Eso podría significar suministros insuficientes, pero también una falta de variedad de alimentos, incluidas frutas y verduras frescas, que se necesita para proporcionar el equilibrio nutricional adecuado.

Los denominados desiertos alimentarios, o áreas sin proveedores tales como supermercados, son comunes en lugares de bajos ingresos. En estas áreas, las opciones nutricionales de las personas a menudo se limitan a alimentos más baratos, ricos en calorías y menos nutritivos.

Los afroamericanos tienen el doble de probabilidades que sus homólogos blancos de vivir por debajo del umbral de pobreza, y sin tanta riqueza y redes seguras de ahorro, podrían caer en inseguridad alimentaria más rápidamente.

Ocho de los 10 condados con las tasas más altas de inseguridad alimentaria cuentan con una población de raza negra de más de 60%, según Feeding America. Esos ocho están ubicados en el sur profundo del país.

La accesibilidad a alimentos va de la mano con los gastos en alimentos en la lucha contra el hambre. De los 50 condados con la mayor brecha entre el costo de la comida y la capacidad de las personas para pagarla, 46 tienen una población negra o latina que supera las cifras nacionales, según un informe de Feeding America.

Con millones de personas sin trabajo desde mediados de marzo, las solicitudes de beneficios por desempleo en EE.UU. han superado el millón durante 13 semanas consecutivas

El covid-19 ha afectado desproporcionadamente a las poblaciones minoritarias, cobrando vidas de estadounidenses de raza negra a más del doble de la tasa de estadounidenses de raza blanca. Además, muchas áreas que han tenido altas tasas de infección por virus también sufren inseguridad alimentaria, lo que puede contribuir a problemas de salud a largo plazo.

Antes de la pandemia, 21% de los hogares negros y 16% de los hogares latinos estaban en inseguridad alimentaria, en comparación con 8% de los blancos, según USDA. Desde el inicio de la pandemia en marzo, 45% de los adultos negros dijeron que se saltaban las comidas, o recurrían a caridad o asistencia alimentaria federal, en comparación con 18% de los adultos blancos, según Kaiser Family Foundation.

Se espera que la pandemia de coronavirus continúe aumentando la cantidad de personas en inseguridad alimentaria. Las tasas de inseguridad se duplicaron en EE.UU. en abril y se triplicaron para las familias con niños, que en muchos casos han perdido el acceso a las comidas escolares gratuitas y de bajo costo con los cierres inducidos por la pandemia, según un informe de Northwestern University. Feeding America proyecta que uno de cada seis adultos y una cuarta parte de todos los niños podrían experimentar inseguridad alimentaria este año.