lunes 26 de septiembre de 2022
COLUMNISTAS Defensora de Género

¿Cómo celebramos este año el Día del Niño?

28-08-2022 03:10

El domingo pasado celebramos el Día del Niño, un día que tradicionalmente la publicidad nos preparaba a través de avisos promoviendo todo tipo de muñecos, juguetes y cosas para homenajearlos. Sabíamos del día por esos avisos, y los adultos hombres y mujeres hacían ingentes esfuerzos por comprar esos objetos para regalárselos. Este año hubo menos avisos, y en cambio, hubo notas y artículos en los medios sobre la situación de la niñez en el país, algo que no es alentador, pero sí más útil para los niños que los regalos que antes todos nos veíamos obligados a obsequiarles. Este año se habló del Día de la Niñez, no del Día del Niño, algo que indica que es un día para hablar y reflexionar sobre la condición de este sector de la población, que no por ser muy valorado, es cuidado y protegido en igual medida. El estudio reciente de Unicef, comentado la semana pasada en PERFIL da cuenta de que por limitación económica de las familias más de un millón de niños dejaron de hacer una comida por día el año pasado. Esto indica la gravedad y el estado de la seguridad alimentaria en el país. No es gratis esto ya que genera un déficit en la niñez, que según la edad deja marcas en su desarrollo. Esto abarca desde niveles de desnutrición, que en general son elevados a pesar de que ahora se acompañan de gordura u obesidad porque desde hace unos años las encuestas nutricionales nos indican que nuestros niños están mal alimentados, pero “gorditos”, independientemente del nivel socioeconómico y otras variables. Claro, en los sectores de menos ingresos estos gorditos tienen niveles de desnutrición más altos que los con mejores ingresos económicos. La noticia de que hay tantos niños que no reciben una ración de comida al día nos permite pensar que ahora esos gorditos en los sectores pobres, están más desnutridos este año y no vemos que esto mejore lamentablemente.

A esto se suma la situación escolar, el deterioro del nivel educacional que las pruebas Aprender mostraron es un hecho muy grave. Nos indica que asistir a la escuela no es algo que le permite a la niñez poder leer y entender, ni manejarse en los cálculos matemáticos básicos. Este deterioro no es parejo para todos. Si bien todos han disminuido, los que asisten a escuelas públicas han bajado más en promedio, que quienes van a escuelas privadas. Esto es grave porque nuestras escuelas públicas eran el modelo que nos enorgullecía y que nos distinguía de otros países, por el  contenido social fundamental, era la escuela igual para todos y donde convivían todos los sectores socioeconómicos y culturales. Eso ahora en general se ha perdido en el país –por suerte hay excepciones–, la privatización de la educación es un elemento que contribuye a la desigualdad y a impedir la socialización compartida creando silos o guetos de ricos, medianamente con recursos, pobres y otras variables que hacen a la intersectorialidad. La pandemia en ese sentido fue devastadora y ahora vemos con gran tristeza que se cortan fondos a la educación, cuando se deberían ampliar.

Otro tema es la salud mental de nuestra niñez que se ve afectada y que la pandemia deterioró. Toda la niñez se vio afectada, pero se manifiesta principalmente en los adolescentes que en general, son más sensibles y en los cuales el aislamiento prolongado, la no presencialidad de la escuela donde desarrollan vínculos sociales que se cortaron, sumado a los otros hechos que vivieron como enfermedad y muerte de familiares, pérdida de trabajo y reducción de ingresos, aumento de la pobreza, entre otros. Esto produjo cuadros depresivos y aumento de intentos o suicidios. Por eso, este año el Día de la Niñez debe servirnos para promover cambios para mejorar la situación de este sector de la población. ¡Por ahora no se ven!

En esta Nota