lunes 25 de octubre de 2021
COLUMNISTAS IVE I
10-01-2021 02:52
10-01-2021 02:52

El derecho deseado es ley

10-01-2021 02:52

Cerramos el peor año de la humanidad con aborto legal, seguro y gratuito. Si eso no es hacer historia, no sé qué es.

La ley implica pasar de un sistema de causales a uno mixto: todas las mujeres y personas con capacidad de gestar pueden interrumpir un embarazo hasta la semana 14. Tras ese plazo, las causales vigentes desde 1921: en caso de violación y de riesgo para la salud o vida de la mujer o persona gestante. Las menores de 13 años deben contar con el consentimiento informado y la asistencia de al menos uno de sus progenitores o representante legal. Las de entre 13 y 16, deberán tener una persona acompañante o “referente afectivo”.

El reclamo por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es un gran ejemplo de que lo personal es político. Las líneas que siguen en primera persona del singular podrían perfectamente escribirse en plural. Muchas de las que seguimos lo que sucedía en el Congreso desde nuestras casas o las plazas de cualquier ciudad podríamos decir lo mismo. Durante el debate pensé mucho en mis amigas y compañeras con las que trabajamos tanto estos años para lograr que se respete este derecho, el más básico. Pero también recordé las veces que fui a comprar la pastilla del día después para amigas o para mí, de las veces que cortamos clavos con amigas porque no les venía; la angustia que tuve cuando dejé las pastillas y mi ciclo menstrual tardó en volver a ser lo que era y esas noches en las que no podía dormir ni dejar de pensar “por favor no quiero esto”. En las amigas que acompañé durante sus abortos, en la cantidad de mensajes de ayuda de gente cercana o gente random para que supieran a dónde ir, a quién llamar, cómo hacer.

La ley es producto de las décadas de trabajo y militancia de los feminismos de Argentina, que durante años buscaron impulsar el tema en la agenda pública, cuestionar el mandato de la maternidad forzada y explicar que era un asunto de salud pública y de ampliación de derechos. Fue todos los ámbitos que ocupamos: la sociedad civil, la academia, el Estado, los partidos políticos, los medios. Es un hecho histórico en nuestro país y para toda América Latina.

El desafío ahora es la aplicación de la ley, para que sea aquello de “Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir”, la consigna que la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito enarboló durante 15 años.

Haydée Birgin, una de las fundadoras de ELA y su presidenta hasta su fallecimiento, decía: “La criminalización del aborto es el límite al ejercicio de la libertad. A vos te pueden dar cantidad de medidas para avanzar en la igualdad, pero el derecho a decidir, no. El punto en juego es la libertad femenina”. Desde el 30 de diciembre todes y todas somos más libres.

*Comunicación de ELA. Equipo Latinoamericano de Justicia y Género.

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