lunes 30 de enero de 2023
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El Nobel y la pobreza

20-10-2019 00:17

El estudio de las Políticas Públicas, especialmente Políticas Sociales que combaten la pobreza es un área en la que confluyen Ciencia Política, Sociología y Economía. En las agendas académica y política viene ganando importancia una mirada que actualmente se erige como mainstream en la materia y es aplicada por organismos como el Banco Mundial, BID y fundaciones y ONGs como la Bill & Melinda Gates Fundation. En esta línea se inscribe el último Premio Nobel de Economía entregado a Abhijit Banerjee, Ester Dufló y Michael Kremer.

En sus Investigaciones para aliviar la pobreza global, el método para diseñar políticas que emula los experimentos médicos para investigar sobre fármacos o tratamientos, el primer paso consiste en seleccionar de la manera más aleatoria posible un grupo o grupos, denominados tratamientos. Luego se aplica a cada grupo una de las políticas o estrategias propuestas. Adicionalmente se define un grupo de control al que no se realiza ninguna acción, reproduciendo el concepto de placebos en los experimentos farmacéuticos. Al finalizar el proceso se procede a comparar el resultado de la o las políticas en cada grupo de tratamiento con el de control, evaluando si existen diferencias cuantificables en algún indicador medible y objetivo previamente definido, como la tasa de mortalidad infantil, prevalencia de alguna enfermedad o tasa de ausentismo escolar. La mejor alternativa es la que cumple con maximizar la mejora en el indicador seleccionado, minimizando el costo económico y recién al obtener experimentalmente evidencia sobre alguna política, se recomienda su generalización.

Las ideas sobre la pobreza que fundamentan el enfoque experimental pueden sintetizarse en: 1) La pobreza es un fenómeno a nivel individual, familiar o a lo sumo de una comunidad y la explicación sobre las causas es distinta en todos los casos. 2) Para combatir la pobreza lo importante son las acciones para “mejorar la vida de los pobres”. En cada caso la solución será distinta. 3) Los recursos económicos para combatir la pobreza son limitados, y deben ser utilizados eficientemente. Solo se deben emprender acciones fundadas en evidencia empírica.

En la web de J-PAL (Abdul Latif Jameel Poverty Action Lab), centro de estudios dependiente del MIT que dirige Dufló, se narran casos donde se aplicó la metodología experimental: desde microfinanzas hasta acciones contra la xenofobia y el racismo. Algunos son controversiales, ya que incluyen la realización de extensas experiencias que retrasaron años la aplicación para probar cuestiones triviales como que el acceso al agua potable disminuye la mortalidad infantil o aumenta la asistencia escolar. En Africa se concluyó que a partir del costo-beneficio de la capacitación sanitaria a familias y maestros no resultaba eficiente para mejorar la prevalencia de infecciones por parásitos en niños. Alcanzaba con suministrar medicamentos, ya que el impacto de las acciones preventivas no justificaba el costo.

Los medios presentaron las investigaciones de los Nobel como “la receta revolucionaria que terminará con la pobreza extrema en el mundo”. Pero un análisis más profundo y crítico nos indica que en realidad, no ofrecen demasiadas novedades. Están instalados claramente en la línea del positivismo que introduce en economía el marginalismo, línea de pensamiento económico dominante desde fines del siglo XIX. Se pueden reconocer antecedentes en la tecnocracia promovida por el Consenso de Washington para la administración de lo público y, por último, la aplicación de metodología económica a problemas fuera del mercado que reconoce como antecedente a Gary Becker, ganador del Nobel en 1992 y uno de los máximos exponentes del liberalismo.

El paradigma que representa el Nobel 2019, reduce por un lado las Políticas Públicas –especialmente la atención a los sectores más vulnerables– a la caridad, filantropía privada y a burocracia de las decisiones técnicas. Esto niega la importancia y derecho de los pueblos a decidir e implicarse en la construcción de su propio destino, trastocando a las personas de sujeto de derecho en unidades experimentales. Las Políticas Públicas suelen ser resultado de procesos de lucha, pujas, negociaciones y conquistas sociales, mientras que aceptar la propuesta de los ganadores del Nobel es tanto como negar la perspectiva de Derechos Humanos. Sin negar la necesidad de administrar los recursos ni evaluar impactos, asegurar el acceso equitativo e igualitario está sobre los cálculos economicistas y forma parte del respeto a la dignidad de las personas.

* Economista. CEPA, Undav y U. Jauretche.

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