miércoles 06 de julio de 2022
COLUMNISTAS Defensor de los Lectores

Es un grave error que no haya coherencia entre título y texto

12-06-2022 03:17

La información asciende a la categoría de noticia cuando la corona un buen título. Esta afirmación, que puede ser forzada, exagerada, tiene un fundamento que los lectores sabrán interpretar: es raro que quien lee un título mal formulado, o parcialmente editado, o demasiado limpio para ser verdad, decida introducirse en los vericuetos del texto. El título limita el interés o lo hace crecer.

Esta introducción me permite introducirme en un tema que involucra uno de los espacios más leídos de: la extensa entrevista que cada sábado y domingo publica Jorge Fontevecchia, el fundador de este diario. En este caso, el diálogo que mantuvo (y reprodujo en ocho páginas el domingo 5) con el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro (https://www.perfil.com/noticias/periodismopuro/eduardo-wado-de-pedro-no-tengo-ninguna-cualidad-especial-para-ser-candidato-a-presidente-por-jorge-fontevecchia.phtml). 

El título de esa nota y su traslado a la portada del diario motivan la intervención de este ombudsman: en la página 34 se incluye como título un encomillado con mucho “gancho”, que por cierto invita a leer un texto tan extenso (el mayor de todo el diario): “No tengo ninguna cualidad especial para ser candidato a presidente”. El anuncio en tapa responde a las características habituales de un título para portada: el ajuste a un espacio más reducido. “Wado de Pedro, a fondo: ‘No tengo cualidad para ser presidente”. Lo malo del primero se potencia negativamente en el segundo, con el agravante una simplificación tan inexacta como lamentable. 

Vayamos por partes: 

*El título de la nota no se corresponde, ni aún en la más extrema de las licencias periodísticas, con el texto. De Pedro, quien a lo largo de la entrevista demuestra un buen manejo del dialogo para afirmarse como un “hábil declarante”, no dice en ningún momento lo que el encomillado da por cierto. Cuando habla sobre candidaturas, evita respuestas terminantes y aclara que no es tiempo para definirlas: “No es una decisión que voy a tomar yo, no es una decisión que dependa de mí”. No es todo: lo de “cualidad especial” está tomado de una breve respuesta que no está incluida en el contexto de las candidaturas: “Yo también quiero salir de que tengo cualidades, no tengo ninguna cualidad especial”. Fontevecchia le había preguntado si representa el “estilo más tranquilo” que propicia De Pedro para 2023. 

El autor de la entrevista puso a mi disposición todos los elementos necesarios para emitir opinión: la grabación en crudo y la desgrabación editada, incluyendo el título de la persona que editó la nota. De su análisis, debo afirmar que no hay coherencia entre título y texto y, por lo tanto, no se ha respetado uno de los pilares que responden al standard de los contenidos de PERFIL. 

*Lo publicado en la tapa es peor. Ni siquiera habla de una eventual candidatura: hace decir a De Pedro que carece de cualidades para ser presidente. El editor de la portada del domingo asumió penamente su responsabilidad en la boutade.

Recuerdo que definía así la relación título-texto ante mis alumnos de periodismo: es como una boutique en cuya vidriera se exhibe un modelo especialmente atractivo, una prenda que cualquiera quisiera tener; en el interior del local, lo que se oferta en vidriera no está, y tampoco estará. Ergo: lo que se ofrece en vidriera no se corresponde con lo que se puede comprar. Es, en suma, una forma poco elegante de tirar el anzuelo para capturar un cliente.

Utilizando palabras ajenas: “El entrecomillado requiere de un respeto sagrado, porque debe responder a lo que se ha dicho. Tiene mucha fuerza, porque es lo que alguien está diciendo” (Alex Grijelmo en el Taller de Edición de Textos Periodísticos dictado en Cartagena de Indias entre el 26 y 28 de octubre de 2005, organizado por la Fundación Gabo).

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