sábado 12 de junio de 2021
COLUMNISTAS iniciales
26-03-2021 22:49

Esa escena que no encaja

26-03-2021 22:49

Es tan potente, según parece, el mito de la sacralidad del hogar, que acaba por imponerse incluso ahí donde evidentemente no existe ni siquiera un hogar. Y según parece ocurre otro tanto con el mito del cobijo familiar, bajo el supuesto de que las familias son siempre buenas en tanto que tales, incluso ahí donde la desintegración arrasó hasta con eso. La santificación de la madre como madre es un dispositivo ideológico de notoria raíz patriarcal; no obstante, aun en este tiempo, se la extiende y hasta se la refuerza (hay pequeños monumentos de homenaje a la “Madre” en no pocas plazas, nada lejos del monumento mayor, el del Padre de la Patria).

No cede la tendencia social a pensar y a narrar las cosas como fábulas de buenos y malos, en los que el bien se asigna por costumbre a los pilares de la moral burguesa (hogar, familia, madre) y el mal a alguna variante eficaz del ogro o el lobo o el hombre de la bolsa. 

Pero las fábulas didácticas de la buena conciencia burguesa se topan de pronto con una escena que no encaja tan fácilmente en los esquemas que nos tranquilizan bajo un imaginario asentado de la salvación o del remedio; y que habría que leer más bien del modo en que Marx leía las novelas de Dickens.

Quedamos asomados de pronto a una historia de sordidez inaudita, un mundo de devastación muy extrema. Ya sé que el empleo de la inicial es una forma de protección de menores. Pero no dejo de pensar también en la inicial usada por Kafka. La cifra de una deshumanización total.

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