miércoles 28 de septiembre de 2022
COLUMNISTAS charly y el dólar

Estoy verde (no me dejan salir)

El billete verde se dispara y el pos-15 de noviembre promete una reconfiguración de las alianzas políticas.

Con la campaña electoral entrando en la última semana, el panorama se tiñó de verde frente a la suba del valor del dólar. 

Amor a este sentimiento. Se sabe que la moneda norteamericana es a la vez árbitro y termómetro de la economía argentina, lejos de ser un bien más. Se trata de un objeto monetario que es a la vez cultural y que tiene un fuerte impacto en la sociedad, porque cuando sube su valor en forma abrupta genera el aumento de los precios de los productos competitivos en el mercado mundial (principalmente alimentos), y cuando la brecha entre el valor del dólar oficial y el paralelo aumenta termina marcando los tiempos de la política. 

Sin embargo, el Gobierno eligió en esta oportunidad hacer de la necesidad virtud, tomando dos caminos laterales, bajo el argumento de que la Argentina no está en condiciones de afrontar los pagos al FMI pactados por Mauricio Macri para los próximos años:

1 - Por un lado, se está enviando un mensaje al propio sistema financiero internacional explicando que, sin un generoso refinanciamiento, el país podría entrar en default en marzo próximo cuando habrá un vencimiento de más de 2.800 millones de dólares, además de más de mil millones que se deben abonar entre enero y febrero. Solo la cifra del primer trimestre de 2022, podría superar las reservas líquidas del país. Un default semejante tendrá sin dudas repercusiones globales al nivel de la suspensión de pagos de México en 1982.

2 - Por el otro lado, la explicación oficialista sirve para recordar que el veloz endeudamiento fue responsabilidad de Mauricio Macri cuando en una fría mañana de mayo de 2018 anunciaba en un breve mensaje grabado que había iniciado conversaciones con el FMI para obtener el mayor crédito de la historia del organismo. En esa escena también se sellaba el destino de Macri para su voluntad de reelección. Ahora, orillando las elecciones el Gobierno intenta recuperar esa imagen con la finalidad de subir a Macri al ring electoral en combinación con su indagatoria a los tribunales de Dolores incluyendo el “micrófonogate”. 

Vivir para sufrir. En las primarias se expresó la disconformidad con el gobierno nacional, y en forma indirecta con el mainstream de la dirigencia política y para ello muchos votantes (que incluso votaron a los Fernández en 2019) entraron en el cuarto oscuro buscando otras opciones. De esta forma un Luis Juez, un Facundo Manes, una Carolina Losada o un Javier Milei resultaron alternativas para mostrar el desánimo que incluyó impugnar el voto o quedarse en casa. 

Las encuestas muestran que los porcentajes de las primarias prácticamente no se han movido cuarenta días después. Sin embargo, la tecnología encuestoril, con 1.500 o incluso dos mil casos, no tiene la sensibilidad para conocer qué pasa en la golpeada base de la sociedad y que ha sido históricamente votante fiel del peronismo. Allí puede intuirse que si se confirman los resultados primarios se estará en presencia de una ruptura que puede marcar una nueva época. Pero no se sabe a ciencia cierta qué pasa en esas extensas barriadas pobres de los Conurbanos, donde responder a una encuesta suele ser inusual. También hay elementos para mostrar que la alianza entre los sectores humildes y el peronismo está en reconfiguración. Solo en estos intersticios pudo ganar María Eugenia Vidal en 2015, y no es sabio pensar que esto fue un accidente que no volverá a pasar. 

El panorama pos-15 de noviembre promete una reconfiguración de las alianzas políticas. En primera instancia surgen las inquietudes sobre cómo procesará los resultados electorales el Frente de Todos, sobre lo cual se obtuvieron algunas muestras en la semana posterior a las primarias. No hay novedades en la relación entre Cristina y Alberto, excepto los rumores sobre nuevos cambios en el gabinete, mientras parece que el mayor peso del final de campaña recae en Sergio Massa y Antoni Rubí.  En cambio, en estos días hubo novedades en el frente opositor luego de la inesperada reunión entre Mauricio Macri y Javier Milei. El nuevo star de la política argentina se transformó en un obstáculo para Horacio Rodríguez Larreta, quien esperaba superar el 60% en CABA, lo que no pasará precisamente por la presencia de La Libertad Avanza. La posible alianza con el fundador del PRO es un nuevo capítulo en la subgrieta Macri-Rodríguez Larreta. 

No puedo perder. Más allá de todos los movimientos en las cúpulas políticas la Argentina parece enfrentar una encrucijada. El modelo que ofreció el kirchnerismo en 2003 está completamente agotado, aun con el complejo agroexportador funcionando a todo vapor, pero no es claro cómo se reemplazaría, aún con este espacio gobernando. La experiencia macrista mostró a las claras que el gradualismo también se puede transformar en una lenta agonía, sobre todo cuando se depende de los capitales financieros. Se comienza a hablar desde algunas usinas opositoras de un modelo de electroshock que dinamice la economía en dos años. ¿Cómo neutralizar las fuerzas destructoras de la inflación, la depreciación de la moneda, la pérdida del salario real y el estancamiento económico combinadas? ¿Es posible producir una nueva convertibilidad de la moneda sin apoyo internacional (en especial del Tesoro norteamericano), ni dólares en la caja del Banco Central o empresas que privatizar? 

No parece posible lograrse el suficiente consenso social para enfrentar semejante sacrificio, y aunque se obtuviera no están las bases materiales para lograr esos objetivos. El modelo menemista de los 90 solo pudo concretarse en las condiciones de las convulsiones sociales de fines de los 80, pero también precisó del plan Bonex que transformó los ahorros de una parte de la sociedad en bonos de la deuda. ¿Puede el programa de José Luis Espert, que propone por ejemplo, eliminar las obras sociales sindicales o limitar fuertemente el derecho a huelga llevarse adelante en una sociedad polarizada, y que parece a la vez refractaria a toda propuesta política? Son muchas las preguntas que no logran obtener respuestas.

 

*Sociólogo (@cfdeangelis).