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elecciones 2019 (I)

La dictadura de los indecisos

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Diferencia. El Frente de Todos dispone de “la militancia” como dispositivo de la lucha electoral. | twitter

Estamos ahora mismo en plena campaña electoral donde se juega algo más que un cambio de gobierno, si no un cambio de régimen de acumulación.

Esquematizando mucho y sabiendo que los especialistas se horrorizarán con este esquema binario (pero acá no hay espacio), los dos formatos antagónicos son:

• Valorización financiera con eje en el endeudamiento externo que propone Macri.

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• Desarrollo centrado en el mercado interno que impulsa Fernández.  

Sin embargo, a pesar de las diferencias antagónicas de los modelos de país que proponen, muchos de sus candidatos, de la mano de la patria consultora, parecen estar orientados a correrse hacia “el centro” del arco ideológico, opacar su identidad y lanzarse a la pesca de los “indecisos”, esa extraña rareza electoral, ente indiferente, ajeno a todo, que (¡ay!) sistemáticamente desde hace décadas “define las elecciones”

Estamos entonces bajo la dictadura de los indecisos y su intento de “captación” produce efectos contundentes y normalmente irreversibles a la hora del diseño de la campaña electoral y los resultados que se obtienen.

Por ejemplo, de las tres campañas de 2015 –PASO, primera y segunda vuelta–, sujeto a la “dictadura de los indecisos”, intentando captar su agenda neutral, moderada y de centro, el entonces FpV arruinó dos campañas e involucró a la militancia (más bien esta se autoconvocó) recién en el final de las tres campañas de cara a la segunda ronda donde afirmó su identidad, se desplegó territorialmente con la organicidad posible en esa etapa y realizó una campaña ejemplar, lejos de la búsqueda del “centro” y su emblema, “el indeciso”.

Ese paradigmático giro copernicano en el diseño de la campaña en 2015, que debería servir de ejemplo en este año decisivo, el FpV lo realizó tarde y no le alcanzó.

Nada sustancial ha cambiado en materia de estrategia electoral desde entonces y, más allá de la normativa ritual de la patria consultora que desde hace décadas clama “ir por el centro”, nuevamente esta elección tan determinante la define la militancia, no “los indecisos”.

Como señala Nicolás Vilela en su escrito El indeciso es el otro: “Solo la militancia tiene estrategia. Y como la militancia es condición de posibilidad de todo lo demás, queda claro que la decisión más importante es sumarse a militar. Miremos la agenda macrista: destrucción y caos. No parece el momento más adecuado para hacer comentarios, actuando como si fuésemos “indecisos”, sobre qué nos parece el desarrollo de la campaña. Al revés, es tiempo de que los “indecisos” de nuestro núcleo duro, que no saben si salir a militar o quedarse comentando, salgan a la calle. El contrato de ciudadanía responsable propuesto por Cristina significa exactamente eso: hacernos cargo. El repunte del ballottage 2015 no puede explicarse por “la persuasión de los indecisos” o porque, al comentarla, hayamos mejorado la campaña de los candidatos. Se explica porque los argentinos desarrollamos una gigantesca campaña ciudadana, un estado de militancia semigeneralizado que alcanzó formas creativas y virales de disputar el sentido común. Aquella vez no alcanzó; ahora hay que empezar más temprano y con más fuerza. Esta elección no la definen los indecisos: la define la militancia.

El señalamiento de Vilela es conceptualmente correcto, ha sido además probado empíricamente en 2015, y desde el punto de vista de las ventajas comparativas, “la militancia” como dispositivo de eficacia electoral es el único componente diferencial donde el opositor Frente de Todos dispone de un gran atributo diferencial respecto de la coalición oficialista Juntos por al Cambio.

Finalmente, estimados lectores de PERFIL, esta apelación a la militancia como dispositivo electoral abandonando la dictadura de los indecisos nos ahorra también momentos de extrema confusión y escepticismo. Observen esta tremenda anécdota personal:

—Eduarda, ¿y vos a quién vas a votar?

—La verdad, hasta ayer estaba indecisa, pero hoy ya no sé qué hacer…

 

*Director de Consultora Equis.