3rd de March de 2021
COLUMNISTAS Opinión
19-05-2019 01:20

La hora de la banana

Harvard describe The Velvet Underground & Nico como un logro colectivo, una amalgama de talentos de distinta índole.

19-05-2019 01:20

Dobra Robota es una pequeña editorial argentina que empezó publicando escritores polacos (Bruno Schulz, Stanislaw Witkievicz) y Walden es otra pequeña editorial argentina que empezó publicando a Luciano de Samósata (un autor del siglo II). A pesar de estas decisiones un tanto esotéricas, Dobra y Walden se asociaron para traducir libros más terrestres, los de la colección 33 1/3 de la editorial británica Bloombsbury, en la que cada volumen se ocupa de un álbum de música popular en un amplio rango de estilos que van desde Aretha Franklin hasta Brian Eno. La colección original lleva 135 títulos, mientras que la flamante contrapartida argentina tiene solo dos y la promesa inminente de un tercero. Este estará dedicado a Marquee Moon, de la banda Television. El disco apareció en 1977 y lo compré en esos años solo porque me llamó la atención la tapa. Allí escuché sonidos que desconocía, que me parecieron salidos de la nada. Suelo llegar tarde a todos lados y esta no fue la excepción, como me di cuenta hablando en el stand de Dobra Robota con Gabriela de Mola. La editora me explicó (con delicadeza, sin tratarme directamente de bestia) que bandas como los Ramones, Patti Smith o los Talking Heads, que yo asociaba a momentos posteriores de la historia del rock, eran simultáneas y tenían una raíz común: los Velvet Underground, de los que en una fecha tan avanzada como 1977 yo no tenía ni idea.

Pero sospecho que, aunque el culto por los VU y, especialmente, por Lou Reed es un lugar común del gusto contemporáneo, no mucha gente tiene claro el lugar de la banda creada bajo el amparo de Andy Warhol. Y menos lo tenían entonces. Me atrevo a hacer esta afirmación (sobre los demás) gracias a uno de los libros de la colección local de 33 1/3, el dedicado a The Velvet Underground & Nico (1967), el primer álbum de la banda, famoso por la banana de Warhol (la edición local mejora la británica en cuanto al diseño y las portadas, ya que recurre a una versión estilizada de la tapa del disco). El autor es Joe Harvard, un músico y productor discográfico de Boston (se llamaba en realidad Joe Incagnoli y murió en marzo pasado, a los 60 años), y empieza el libro confesando que en su adolescencia, cuando empezó a tocar, admiraba a The Modern Lovers, a The Stooges y a David Bowie sin saber la deuda que tenían con los Velvet Underground. A partir de la reconstrucción de su desconocimiento de entonces, Harvard escribe un libro utilísimo que, por un lado, toma en cuenta la extensa bibliografía sobre la banda pero, por el otro, la despoja de cualquier exceso cholulo o académico y, sin recurrir a interpretaciones políticas ni tecnicismos, se limita a explicar el disco desde su historia y sus innovaciones musicales, las que lo volvieron tan influyente y tan perdurable a pesar del fracaso comercial y del desdén de los críticos en el momento de su edición.

Harvard describe The Velvet Underground & Nico como un logro colectivo, una amalgama de talentos de distinta índole, y destaca la visión de Warhol como estratega en el debut de la banda para preservarla de claudicaciones frente a la industria discográfica. Hay cierta simplicidad warholiana en este libro, sencillo y de una gran claridad expositiva. Es la compañía perfecta para escuchar el disco. Tanto, que esta vez hasta yo lo entendí.

También te puede interesar