jueves 08 de diciembre de 2022
COLUMNISTAS alianza opositora

Por qué y para qué nos unimos

Los argentinos sentimos una vez más que el futuro se nos arrima a un precipicio. Todos tenemos aún fresco en la memoria nuestro pasado reciente y nuestras crisis recurrentes, por eso tememos caer en la pelea otra vez entre argentinos, el descontrol social, el crecimiento del desempleo y la pobreza.

08-03-2009 01:22

Los argentinos sentimos una vez más que el futuro se nos arrima a un precipicio. Todos tenemos aún fresco en la memoria nuestro pasado reciente y nuestras crisis recurrentes, por eso tememos caer en la pelea otra vez entre argentinos, el descontrol social, el crecimiento del desempleo y la pobreza.

El oficialismo ha hecho mucho para crear estas condiciones adversas. Se han desperdiciado cinco años en donde hubiéramos podido construir, gracias al crecimiento económico, condiciones sociales y políticas que hoy lejos estamos de tener.

No sólo no avanzamos coherentemente con las políticas de inclusión, sino que también se han destruido instituciones fundamentales. Se ha afectado la independencia de la Justicia, se han usado las mayorías para dar un marco de legalidad a la destrucción de instituciones centrales de la República.

Se ha forjado una política internacional donde ya no sólo tenemos descrédito sino una total ausencia en el concierto de las naciones en vías de desarrollo.

Hoy la sociedad, a partir del conflicto con el campo, ha conocido y reconocido que el kirchnerismo ha tenido una sola y desmedida ambición: la concentración del poder político y económico para perdurar en él.

La mayoría de los argentinos reconoce en el kirchnerismo una vocación insaciable en la búsqueda del conflicto y la confrontación permanente.

Ante esta situación, los dirigentes políticos tenemos que asumir la responsabilidad de construir y ofrecerle a la ciudadanía otro camino. En lugar de dividir, unir. En lugar de confrontar, conciliar.

Esencialmente proponemos la construcción de un proyecto nacional que tenga como eje una mirada estratégica en políticas públicas a largo plazo, que prioricen la inclusión y el desarrollo de todos los argentinos por igual.

No podemos pensar en una Argentina para pocos, tenemos que construir una Argentina para todos.

El justicialismo tiene que hacerse cargo de no haber acertado en forma sostenible en el tiempo un proyecto que honre la prioridad que nos inspira, que es la defensa de los más humildes, de los pobres, de los desprotegidos.

Una y otra vez se ha ilusionado al pueblo, una y otra vez se lo ha defraudado.

Recorriendo barrios y localidades compruebo a diario la madurez de nuestra ciudadanía y también la preocupación por el presente y el porvenir.

Nadie pide ni espera milagros. La gente quiere seguridad, trabajo, que se enseñe en la escuela, que la salita de salud atienda como corresponde, tener acceso a una vivienda, que haya agua potable, cloacas, asfalto. Es decir, una vida digna y normal.

Mauricio, Felipe y yo, hace pocos días, nos hemos comprometido a unirnos para construir con todos los argentinos un proyecto a largo plazo que nos devuelva a los valores, a los principios, a la familia, al pensamiento nacional y popular, a una doctrina profundamente humanista y cristiana como fuente inspiradora que guíe nuestra gestión y la de muchos hombres y mujeres que aspiramos emular la generación del 80.

Debemos saber dar vuelta la página de la historia, dejar de lado las diferencias y construir sin dejar que el pasado nos separe sino que el futuro nos una.

En los próximos meses tendremos que afrontar decisiones ejemplares. Que nadie dude de que honraremos nuestra responsabilidad, somos plenamente conscientes de lo que nos toca hacer y vamos a hacer en este tiempo.


*Diputado nacional.

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