viernes 31 de marzo de 2023
COLUMNISTAS Defensora de Género

Una mirada internacional sobre la igualdad de género

12-03-2023 03:39

La semana pasada empezó en la sede de Naciones Unidas en Nueva York la 67a reunión de la Comisión de la Condición de la Mujer, encuentro que se realiza todos los años alrededor del 8 de marzo. Este año es el primero presencial ya que en 2022 aún por el covid-19 fue en gran  parte online y solo presencial para las máximas autoridades de los gobiernos y se sugirió al resto de las delegaciones y a las organizaciones no gubernamentales no venir por el riesgo del crecimiento de la pandemia. Este año es masiva, solo de las ONG hay 9 mil personas que asisten y se suman las delegaciones de países que son numerosas. Debo aclarar que la delegación argentina es mucho menor de lo que se publicó ya que solo viajaron siete funcionarias, cuatro del Ministerio de las Mujeres y tres de Cancillería, y prácticamente muy pocas funcionarias de otras áreas y menos provinciales, y un nutrido grupo de organizaciones no gubernamentales que nos autofinanciamos, como lo hacemos todos los años y que apoyamos a la delegación para asistir a los eventos y llevar nuestra voz. Aclaro esto porque parecía que nos pagaba el Gobierno y eso nunca ocurrió, por lo menos en mi experiencia, que soy una de las más antiguas. 

En la apertura, el secretario general, António Guterres, señaló el retroceso que se registra en el mundo frente a la igualdad de género y dijo que nos faltan 300 años para lograrla. Pero solo se refirió a Afganistán, un país que con el regreso al poder de los talibanes retrocedió en los adelantos que se habían producido. Pero sin nombrarlos estaba considerando la situación en otros países, en nuestra región como Nicaragua y Venezuela. Nos preguntamos que hace la ONU para superar esto, porque no podemos permitirlo. Sin llegar a los extremos, hay retrocesos que se registran en muchos países en todo el mundo y en nuestra región, y esto nos preocupa. Pero también hay avances, por eso cada país es una mezcla excepto los casos extremos. En este sentido es interesante comentar el excelente artículo en El Observador el sábado pasado sobre los filósofos feministas rescatados del olvido por la filósofa María Luisa Femenias en su libro Los disidentes. Es claro que a lo largo de la historia hubo varones que creían en la igualdad entre hombres y mujeres y se diferenciaban de los que asociaban a la mujer con incapacidad. ¿Ahora no estamos igual o parecido? Sí, tuvimos en el mundo un período en que predominaba el pensamiento igualitario, pero este empezó a retrotraer y la pandemia sumada a la guerra de Ucrania lo aceleró, volviendo a la creencia de las mujeres en su rol secundario, pero con una gran diferencia: ahora las mujeres trabajamos y desarrollamos actividades fuera del hogar valoradas. Esto en algunos casos da autonomía económica, en otros un reconocimiento en la sociedad que antes no existía. Por eso ahora no es posible volver a foja cero fácilmente excepto con gobiernos muy autoritarios y que deben usar la fuerza para imponer su visión, como pasa en Afganistán y en Nicaragua. 

Entonces, sin llegar a los 300 años que planteó Guterres, los derechos aún no conquistados son difíciles de alcanzar y requieren continuar en la lucha. Por eso en el país tenemos que fortalecer las alianzas con los varones feministas que creen y se comprometen por la igualdad. Compromiso que se debe traducir en compartir las responsabilidades de los cuidados no remunerados, como el cuidado de los hijos, de los enfermos, de las personas discapacitadas, y las tareas domésticas. Además de promover la educación en nuevas tecnologías, las matemáticas y la ingeniería de las niñas a la par de los varones. ¡Tenemos que trabajar aceleradamente y empezar ya!

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