domingo 09 de mayo de 2021
CóRDOBA POLÍTICA Y RELIGIÓN
25-04-2021 00:49

Aún sin consolidarse, el voto evangélico busca su destino

Nadie se anima a precisar el verdadero peso electoral de este grupo religioso en Córdoba. Pero hace dos años ayudaron a conseguir la segunda banca legislativa de Encuentro Vecinal.

25-04-2021 00:49

Según una investigación que realizó la Consultora Delfos, en enero de 2020, el 79,1% de los 3,7 millones de habitantes de Córdoba admite pertenecer a una religión. Y el 9,6% de ellas (285.553 personas) declara ser evangélica.

Un dato importante que obtuvo la consultora advierte que casi el 92% de los que admiten ser evangélicos, es decir 261.566 personas, asegura que “practica” su religión evangélica.

Esto significa, en general, que acude al templo y participa del culto por lo menos una vez a la semana, y comparte allí lecturas bíblicas, oración, canciones y la escucha atenta del sermón de su pastor.

Uno de los interrogantes que se hacen los estrategas electorales de los partidos es si este alto porcentaje de compromiso con su creencia religiosa, se traslada al ejercicio de su ciudadanía electoral. En otras palabras, si estas más de 261 mil personas votan a los mismos candidatos o al mismo partido, como para poder identificar políticamente al grupo y poder hablar del “voto evangélico”.

Cuando se plantea esta pregunta a los propios evangélicos que militan en política, la respuesta es “no”. Incluso a pesar de que en las elecciones provinciales de 2019, los votos de quienes practican esta religión fueron clave para que el partido Encuentro Vecinal Córdoba, que lidera Aurelio García Elorrio, lograra, por primera vez en su historia, obtener dos bancas legislativas en la Unicameral.

Esto lo admite el propio García Elorrio, que hace varias semanas pidió licencia a su banca de legislador para que asumiera en su reemplazo quien le siguió en la lista de candidatos de EVC, el pastor evangélico, abogado y dirigente político y social Gerardo Grosso.

“Por valores”. La presencia de Grosso entre las candidaturas y ahora en la banca de EVC es fruto, admiten en esa fuerza política, del acuerdo que impulsó García Elorrio con el Consejo Pastoral Evangélico de Córdoba, el mayor grupo de pastores evangélicos, de la iglesia Cita con la Vida, donde se destaca el liderazgo espiritual del pastor Carlos Belart.

Tanto García Elorrio como Belart, coinciden en que “no es la religión, sino los valores” lo que llevó a 83 mil personas a votar por los candidatos y las propuestas políticas, éticas y morales de los candidatos de EVC: “La defensa de la vida por nacer en contra del aborto y la eutanasia; la protección de la familia en su formato más tradicional ante la imposición de la ideología de género, y la lucha contra corrupción”, entre otros valores que enumeran.

Consultado acerca de si existe un “voto evangélico” en Córdoba, el legislador Grosso respondió: “Hay un voto evangélico, pero no está direccionado a un partido. Sería un error considerarlo de esa manera, porque el cristiano evangélico no está direccionado a un partido o a una ideología. Hay cristianos evangélicos que vienen de una cultura política que está impregnada por el peronismo; otros, por el radicalismo, y ahora también hay algunos que están en el antiperonismo, con lo que resulta evidente que no se puede identificar a los votantes evangélicos con un solo partido”.

Sin embargo, en Encuentro Vecinal Córdoba saben muy bien que el nivel creciente de adhesión política (la cantidad de votos que les permitió obtener dos bancas legislativas y un escaño en el Concejo Deliberante, mediante el acuerdo con Juan Pablo Quinteros), solo podrá sostenerse e incrementarse con el aporte electoral de las comunidades evangélicas, en las que cada vez se insiste más en la formación, en el compromiso y en el involucramiento político “para defender los valores cristianos en la vida pública”.

Contactos. Los dirigentes y militantes de Encuentro Vecinal Córdoba no son los únicos que han tomado nota del valor electoral que puede concentrar el denominado voto evangélico. “Pero siempre y cuando permanezca unido”, dijo un dirigente de esa fuerza política.

En el oficialismo y en Juntos por el Cambio, la alianza opositora local que nuclea a macristas y a radicales, también están observando esta circunstancia. Por eso es que el principal bloque opositor está en diálogo con el pastor Daniel Molina, referente local del partido UNO-Una Nueva Oportunidad, una fuerza política que se inscribió oficialmente en febrero pasado en la ciudad de Rosario, con el liderazgo del pastor y diputado provincial de Santa Fe, Walter Ghione, quien asumió en la banca santafesina gracias al triunfo que obtuvo en 2019 la lista de candidatos que encabezó la periodista y exmodelo Amalia Granata.

Infobae publicó que los integrantes de UNO mantuvieron contactos políticos con Patricia Bullrich y Rogelio Frigerio del PRO, con el radical Alfredo Cornejo y con dirigentes de Despertar, el partido del economista José Luis Espert. Aquí en Córdoba también hubo contactos con dirigentes de Juntos por el Cambio. Cuando hablan queda claro, como ellos mismos dicen, que los “une el espanto” y lo que ellos califican de “espanto” es el kirchnerismo.

Una nueva fuerza política
Esta semana que pasó se presentó, también en Córdoba, una nueva fuerza política integrada, en un alto porcentaje, por mujeres evangélicas, que también son pastoras. Se trata del ‘Movimiento de Acción Social Federal’ o Masfe, que ya tiene conducciones en Buenos Aires, Mendoza, Tucumán, Jujuy y Misiones, y que en Córdoba tendrá el liderazgo de Alejandra Páez, pastora de un templo de barrio Cárcano, y Verónica Narvae, de la Fundación ‘Madres Incansables’.

Al presentarse, señalaron que tienen el respaldo de 200 iglesias y que tienen llegada a 400 mil fieles. Algunos integrantes de esta fuerza política evangélica no son nuevos en la política. En 2019, algunos miembros de Masfe participaron de la elección con el sello del Partido País, del fallecido exlegislador Enrique Sella, quien durante muchos años fue aliado del peronismo, en todas sus versiones. Por eso, desde los grupos evangélicos que integran Encuentro Vecinal señalan, con cierta ironía, que “Masfe, para Córdoba, es más schiarettismo”.

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