lunes 30 de enero de 2023
CóRDOBA JUNTOS POR EL CAMBIO

La interna de la interna tensiona a los socios, pero no hay signos de ruptura

De Loredo y Juez siguen tirando de la cuerda. “Ambos tienen que ceder algo”, advierten desde el PRO que, sin quererlo, juega de árbitro. Se hará un último intento por firmar la alianza (con reglamento) en la última semana del año, aunque “no hay apuro”. El foco está puesto en la interna radical. En medio de la tensión y el desgaste, habrá otra foto de unidad en el brindis juecista para cerrar el año.

24-12-2022 00:58

En la coalición opositora se habían trazado el objetivo de avanzar en el último tramo del año con la conformación legal de la alianza, pese a que no hay plazos perentorios que atender, pero la puja constante entre Luis Juez y Rodrigo de Loredo fue más fuerte. En ambos espacios –por lo bajo– se acusan mutuamente de “tensar la cuerda” por la alianza con o sin reglamento, mientras el PRO –sin quererlo– juega el rol de árbitro.

Algunas voces cambiemitas señalan que la relación no pasa por el mejor momento, en medio del tironeo constante y las desconfianzas mutuas, pero no hay señal rupturista, como quisiera el peronismo en su fogoneo permanente para dividir al adversario en un escenario electoral que se proyecta mucho más parejo, muy distinto al que supo construir en el 2019. “Fin de ciclo”, aclaman los opositores.

Juez y De Loredo hablan diariamente, pero sus estrategias políticas personales chocan y arrastran al conjunto. “Ambos tienen que ceder algo”, afirmó un dirigente del PRO con toma de decisión. De hecho, en la noche del jueves cenaron juntos, acompañados por algunos colaboradores. “Venimos todos los días con avances y retrocesos”, admitió el amarillo larretista local, en la negociación encarada con sus socios de Juntos por el Cambio (JxC) para definir los papeles de la alianza y el reglamento de la interna, aunque señaló que “no nos corre ningún plazo”. Ahora, el juecismo sostiene lo mismo pero advierte que si los comicios se adelantan “los agarrará mal parados”.

Pese a que algunos sectores, entre ellos los radicales del interior, vienen reclamando definiciones desde hace rato, en las últimas semanas se afianzó esta posición –a nivel cúpula– entre los socios cambiemitas, tal vez para bajarle la espuma a la tensión, de que “no hay apuro”. En sus declaraciones más recientes, Juez bancó la posición de De Loredo de no mostrar las cartas de la estrategia de cómo le harán frente al peronismo y apuntó contra el gobernador Juan Schiaretti por no revelar la fecha de convocatoria a elecciones.

“Por qué te voy a mostrar cómo vamos a salir a la cancha si todavía no nos dijeron cuándo se juega. Decime qué domingo jugamos y yo te digo qué equipo ponemos en la cancha”, puntualizó Juez ante la consulta de PERFIL CÓRDOBA. Aunque reconoció que si el líder del PJ decide que los comicios se celebren pasadas las vacaciones, los agarrará “mal parados”.

Interna radical. De todos modos, la puja entre ambos es sostenida. Fluyen las ansiedades en el líder del Frente Cívico ante la indefinición del referente evolucionista, quien tiene sus propias agitaciones ante la pulseada que mantiene en el seno del radicalismo por hacerse de la lapicera partidaria.

En la fuerza amarilla lo ven como “ansiedades propias de sus proyectos personales”, pero coinciden con los juecistas que hoy el foco de la tensión está puesto en la “interna radical”, por el poder de mando que pretende De Loredo. En el núcleo más próximo del diputado nacional advierten que a nivel cúpula partidaria hay una nueva mayoría que respalda su estrategia de cara a los tiempos electorales y apunta sus dardos contra el presidente de la UCR, el negrista Marcos Carasso, de muy buena sintonía con Juez.

De hecho, el Congreso partidario de la UCR que habilitó al centenario partido a firmar la alianza con sus socios de JxC, dejó dos claves centrales para la lectura política fina: una quedó en evidencia ante esa mayoría de pensamiento deloredista, pero otra pasó un poco desapercibida.

Dos claves. El deloredismo construyó una mayoría que terminó imponiéndose en la resolución del máximo órgano partidario: firmar la alianza con el reglamento de la interna. El juecismo se tomó su tiempo para procesar esta exigencia en torno a la elección del candidato a gobernador dentro del frente opositor. Hay un guiño del espacio del senador, pero también demandó la inclusión del mecanismo de encuestas vinculantes con una cláusula que indica que con 10 puntos de diferencia entre los dos que más midan, se evitará la contienda interna, sumado a que el segundo completará la fórmula.

En el tire y afloje, el PRO dejó en claro que se firmará lo que se acuerde entre las tres patas principales del armado, sin excluir al otro. “Los dos tienen que ceder un poco en sus pretensiones”, expresó una espada amarilla al reclamar a Juez y De Loredo hacer “algo racional para ganar Córdoba”.

En el mundo cambiemita –por lo menos entre los dirigentes orgánicos– no se avizora una ruptura, mucho menos ahora que la UCR habilitó a ponerle el gancho a la alianza, el paso que esperaban los socios políticos del espacio.

Entre las huestes del senador nacional hay confianza por los números de los sondeos que lo ubican bien posicionado en un mano a mano con el postulante del peronismo. A su vez, una espada del riñón por demás experimentada y con varias elecciones bajo el lomo, le bajó la espuma a las tensiones propias de una construcción colectiva, con jugadores que exhiben distintos ritmos.

La fuente puso en contexto dos claves para el análisis político: “Nunca el radicalismo había convalidado una alianza con Juez. Ahora sí lo hizo”, remarcó y enfatizó: “Hay mucho para repartir, el problema sería que no lo hubiera”, razonó el juecista de la primera hora al avizorar un escenario 2023 en donde JxC ganará la provincia. Por lo pronto, con o sin alianza registrada en los papeles, los referentes cambiemitas mostrarán una nueva foto de unidad en el brindis de fin de año que convocó el Frente Cívico para el martes próximo en un salón de reuniones ubicado en inmediaciones del Jardín Botánico. “Se invitó a todos y van a estar”, confió un juecista paladar negro.

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