Perfil
CóRDOBA
INSEGURIDAD

Mucha improvisación, efectividad cero

El título no es antojadizo. Es una síntesis del fracaso de la política criminal de la provincia desde hace un par de décadas.

2502-tubo-ceop
FRACASO. "La Policía se ha mimetizado con la política, convirtiéndose en una gran 'globo de ensayo' ”. | CEOP-PERFIL

Por Miguel Ángel Durán *

La Policía de la Provincia de Córdoba, como institución, se ha mimetizado con la política, convirtiéndose en una gran “globo de ensayo”, productor de secciones o departamentos de nombres grandilocuentes que han ido de fracaso en fracaso. En esta “bolsa de trabajo”, donde los punteros políticos obtienen una placa y un arma en cuestión de meses, hay un gran ausente: la vocación. 

En una sucesión de improvisaciones se dejó de lado una de las responsabilidades mayores de la Policía: la investigación criminal. Hoy por hoy, el único anhelo del Gobierno provincial es “fingir” a través de estadísticas en las que nadie cree, que el delito ha disminuido.

Lo cierto es que, salvo casos in fraganti, no se detiene a nadie. Los crímenes irresueltos y el incremento del narcotráfico no cesan. 

Han fracasado todos los experimentos de investigación criminal y, el último investigador de raza, el comisario mayor Rafael Sosa, fue víctima de una “cama”, a través de la utilización del “Francés” Juan Viarnes, a quien -al quedar al descubierto y preso a la vez, a disposición de la Justicia Federal- para que no se conociera la historia del complot ideado desde el Gobierno nacional con algún medio o programa de prensa especialista en “extorsión”, se lo dejó escapar. 

Quedó en la historia la tradición de que el Director de Investigaciones era el futuro Jefe de Policía. Hay hechos y casos que, evidentemente, a los políticos de turno no les conviene que se investiguen.

Así surgieron los jefes del ETER y de “troperos”. Por eso, hoy tenemos en Córdoba a un Comisario General como Gustavo Marcelo Vélez, con título de “técnico superior”, que es una suerte de fantasma al que no se le conoce ni rostro ni voz.

La Policía de Córdoba tuvo épocas de oro, en la que se desbarataron todas las bandas de  asaltantes de bancos, camiones de caudales, de secuestradores, de crímenes complejos. 

A aquellos investigadores no les faltaban cualidades: vocación, perseverancia, inteligencia, deducción, calle y contactos (llamémosle “dateros”). Hoy todo ese cúmulo de conocimientos y experiencias no existe. 

Por eso, hay infinidad de crímenes sin aclarar. Por mencionar algunos, hablemos de Nora Dalmasso (asesinada el 25 de noviembre de 2006); Marcela Bessonart (desaparecida el 28 de setiembre de 2005); Lucas Maldonado, empleado de seguridad del Casino de Villa Carlos Paz, cuyo cadáver apareció flotando el 18 de abril de 2008. Cómo no recordar a la estadounidense Andrea Del Fa Svolos, vista por última vez el 6 de diciembre de 2008, en Laboulaye. 

La lista es interminable, los investigadores, fiscales y jueces, bien gracias.


• Periodista, experto en temas policiales y de seguridad.