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COPA AMERICA 2019

Para hacer turismo con la camiseta de la selección

Este año nuevamente Brasil convoca a un evento deportivo, la Copa América, que bien puede 'maridar' con el turismo. En la fase de grupos, Argentina jugará en tres sedes que cuentan con muy buenos atractivos cercanos.

Ouro Preto
Plaza de Tiradentes, en el colonial y barroco Ouro Preto. | CEDOC PERFIL

Hacer coincidir el fútbol con el turismo es una costumbre nacional, tal como ocurrió con los mundiales de Brasil y Rusia, por citar dos ejemplos. Ahora, después de 30 años, la Conmebol Copa América regresa a Brasil, del 14 de junio al 7 de julio.

Argentina formará parte del Grupo B, junto a Colombia, Paraguay y Catar, uno de los invitados (el otro es Japón). La selección nacional, en la fase de grupos, jugará en el Arena Fonte Nova de Salvador de Bahia, el 15 de junio; cuatro días después en el Estadio Mineirao, de Belo Horizonte, y cerrará esta primera ronda el 23 de junio en el Arena do Gremio, de Porto Alegre.

Sugerimos algunos sitios cercanos a esas sedes para pasear y conocer, entre partido y partido.

Belo Horizonte 

La capital del estado de Minas Gerais tiene como sede oficial del evento al estadio Governador Magalhães Pinto, conocido como Mineirão. Fue el escenario de aquel doloroso 7 a 1 que sufrió Brasil ante Alemania en 2014. En el museo del estadio pueden verse las camisetas que usaron los jugadores ese día.

La capital minera, popularmente llamada Beagá (BH, en portugués), fue la primera ciudad brasileña planificada, construida a fines del siglo 19.

Para conocerla, son ineludibles el Conjunto Arquitectónico de Pampulha, obra del arquitecto creador de los principales edificios de Brasilia, Oscar Niemeyer; la Praça da Liberdade y el Mercado Central, que ofrece visitas guiadas todos los días del año.

La vida nocturna es especialmente intensa en el barrio de Savassi y para los amantes de los sabores locales, son imprescindibles el feijão tropeiro (preparado con harina y chorizo), el torresmo y la cachaça.

Belo Horizonte también es un excelente punto de partida para visitar las ciudades coloniales de Minas Gerais: Ouro Preto, Diamantina, Mariana, Tiradentes y São João Del Rei. 

Ouro Preto es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1980 y es una visita imperdible. Calles empedradas que suben y bajan, buena oferta de posadas y restaurantes típicos y un conjunto arquitectónico barroco de los mejor conservados del mundo.

Otro paseo recomendable es ir en tren hasta Mariana donde, en el casco antiguo, hay hoteles, posadas, cafés, tiendas, anticuarios y ferias de artesanías de piedra de jabón.

Salvador, Trancoso e Ilha dos Frades

La capital bahiana, Salvador de Bahía, fue la primera capital de Brasil y tiene mucho encanto y bohemia. La visita al centro histórico, Pelourinho, es un clásico donde la activa vida cultural se exhibe en cada rincón de sus callejuelas empinadas.

Bahía es la meca del sincretismo racial y cultural que caracteriza a Brasil. 

Además, entre los casi 1.200 km de litoral del estado de Bahía, hay playas para todos los gustos. Itapuã, Praia Do Forte, Itacaré, Ilhéus, Porto Seguro y Arraial D´Ajuda son las más conocidas.

Pero una de las más bellas y sofisticada es Trancoso. Ubicada sobre una colina, la pequeña villa es ideal para escapar de la agitación de las ciudades grandes y descansar en un marco de arenas blancas, aguas cálidas y excelente gastronomía.

Su plaza central, conocida como el Quadrado Histórico, rodeada de casitas coloridas, posadas, restaurantes –rústicos o elegantes– y tiendas de artesanía, está preservada por el Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional de Brasil.

A unos 10 minutos está la Praia dos Coqueiros, con arrecifes que forman piscinas naturales en la marea baja y son perfectos para el buceo.

Otra opción es la Ilha dos Frades, que se encuentra en el mismo centro de la Bahía de todos los Santos. Hay embarcaciones que hacen traslados a playas paradisíacas, como la Ponta da Nossa Senhora de Guadalupe, una de las preferidas de los turistas y el trayecto es de sólo 40 minutos.

Sus lagunas de aguas dulces se conectan visualmente con la arena de las playas, blanquísimas y limpias. Allí se puede bucear y hacer snorkel y conviene destinar un día entero para este paseo que puede resultar uno de los mejores que ofrece la región.

 

Más información: www.visitbrasil.com