La manera de relacionarse con los padres siempre se llena de cosas no dichas, y cuando intentamos completar esos casilleros vacíos ya es demasiado tarde. El músico y escritor Iván Noble se involucró con este candente tema, escribiendo El doctor Álvarez contra los All Blacks. Vida de un padre, una autoficción cruda y frontal que narra sin ambages el proceso de la enfermedad terminal de su padre. Noble va al grano desde el comienzo: “Ver a un padre inconsciente en una camilla es sentir que la vida tiene algo horrible para decirte, una trompada en el estómago de tu infancia que te deja ciego”. Un hospital se convierte en centro del universo para una familia desconcertada, pero sin embargo, dispuesta a dar batalla con Liliana, la mamá de Noble, como generala. La dedicatoria del libro le rinde tributo: “A Liliana, mi vieja. Por sus ovarios de hierro”.
Noble pone el foco en ese hombre parco y taciturno, con una vida interior casi inexpugnable, que fue su padre: “La única soberanía que a mi viejo le interesaba conservar era la de sus silencios y ausencias que cultivaba con disciplina y esmero”. En el vértigo de una larga agonía, Noble hace un curso acelerado para entender quién realmente fue su padre.
La figura paterna ha llenado muchas páginas de la literatura, pero no deja de ser un sentimiento intransferible y único para cada ser humano. En El doctor Álvarez contra los All Blacks asistimos a la decodificación de un papá médico que dejó para su hijo Iván más misterios que certezas, claroscuros que el narrador de esta historia trata de iluminar: el amor por su padre se resignifica con la cercanía de la muerte. Reconstruir escenas del pasado poniéndose un traje de buzo para sumergirse en el mar de la memoria, es la dulce y dolorosa tarea que asume Noble.
Tomar conciencia de nuestra condición de mortales suele ser un momento traumático. Cuando la muerte nos toca de cerca, todo cambia. Ese proceso está magníficamente narrado por Noble, con una contundencia trágica, pero a la vez poética: “Algo extraño sucede en los momentos finales. Ya no hay suspenso, porque el desenlace no guarda ningún misterio, lo único que queda es un vigilia casi administrativa hecha de cafés en vasos de plástico”.
En medio de la situación límite, una serie de flasbacks (las peripecias infantiles, el debut sexual, las vacaciones familiares) funcionan como un cine en continuado. Todas esas cosas en el futuro se convertirían en piedras preciosas labradas por el recuerdo: “Conversaba con mamá y entre los dos tirábamos de los ovillos de la memoria intentando recordar sucesos y anécdotas”, dice Noble, templando el corazón para la despedida.
La muerte pega golpes abajo del cinturón, juega sucio, aun sabiéndose ganadora, y nada de lo que hagamos para detenerla resulta efectivo. Noble pone el acento en esa lucha desigual, sabiendo que todo tiene un final, que todo termina, más tarde o más temprano. Antes de eso, no queda otra que vivir: “Escucho las voces de mi hijo y mis sobrinos. Hay equipo, me digo en silencio”.
El doctor Álvarez contra los All Blacks. Vida de un padre
Autor: Iván Noble
Género: novela
Otra obra del autor: De tal palo; Como el cangrejo
Editorial: Planeta, $ 32.900