DEPORTES
Cueste lo que Cueste

River es un mundo de problemas: jugadores marginados, la crisis futbolística y un mercado a contrarreloj

Entre los jugadores separados que generan ruido, un plantel diezmado por las lesiones y rendimientos que no convencen, River atraviesa una tormenta. Las urgencias en el mercado de pases y la presión de los hinchas ponen contra las cuerdas al ciclo de Coudet.

Eduardo Coudet
Eduardo "Chacho" Coudet, el director técnico de River. | AFP

El presente de River se transformó en un escenario de turbulencias constantes. A la delicada decisión dirigencia de apartar a un grupo de futbolistas se le suma un funcionamiento colectivo que preocupa. En la cancha, el equipo lo sufre: en el último encuentro ante Gimnasia, el Lobo le generó media docena de situaciones claras de gol, evidenciando un retroceso futbolístico respecto a presentaciones anteriores y profundizando un desencuentro absoluto que erosiona la figura del entrenador.

El tiempo y la paciencia ya no son aliados del River de Coudet

El presente de River bajo la lupa de Cueste lo que cueste

A la compleja gestión de los marginados se le acopla una plaga de lesiones que golpea al Millonario en el peor momento. Con bajas sensibles como las de Acuña, una lesión menor pero inoportuna, y la imposibilidad de contar con Aníbal Moreno para este tramo del torneo, el cuerpo técnico se ve obligado a recurrir a juveniles. Esta situación deja en evidencia la falta de profundidad de un plantel que sufre para completar el banco de suplentes y carece de las alternativas necesarias para sostener la exigencia del semestre.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Con este panorama adverso, la dirigencia y el cuerpo técnico deben salir al mercado de pases en su recta final, un escenario donde los clubes vendedores suelen exigir cifras desmedidas por cualquier incorporación. Las declaraciones recientes del Chacho Coudet sobre la necesidad de sumar tres o cuatro refuerzos de urgencia para integrarlos sobre la marcha reabren el debate sobre la planificación previa. Mientras la presión del hincha crece pidiendo respuestas —y mirando de reojo al "grupo de los separados" como una solución interna ya existente—, River afronta un reto monumental: enderezar el rumbo deportivo antes de que la crisis se vuelva insostenible.