martes 13 de abril del 2021
ECOLOGíA Ecofeminismo
01-09-2020 15:22

Las mujeres lideran las luchas por los derechos ambientales en Argentina

Madres de Ituzaingó en Córdoba, Madres del Agua en Mendoza y las Asamblea de Nonogasta en La Rioja, entre otras, son quienes encabezan los reclamos a un ambiente sano.

Eugenia Polesello
01-09-2020 15:22

Son numerosas las experiencias de mujeres a nivel mundial que lideran luchas de valoración de la salud ambiental y humana. En Argentina, tenemos los casos de las Madres de Ituzaingó en Córdoba, Madres del Agua en Mendoza y las Asamblea de Nonogasta en La Rioja, entre otras. Se caracterizan por no tener un modus operandi determinado, pero sí una voz fuerte e insistente. Es así que, cuando esos derechos se ven vulnerados, toman el rol de líderes, muchas veces invisibilizadas, para pelear por la defensa socio ambiental.

En general, se trata de ecosistemas que fueron arrasados precisamente para la homogeneización de prácticas productivas y de las formas de la vida (por ejemplo, bajo los monopolios de semillas genéticamente modificadas, o de los monocultivos a gran escala). Como respuesta, la mirada ecofeminista nos permite comprender que las mujeres son las primeras que entienden en carne propia cómo el ambiente perjudica la salud de quienes las rodean: con alimentos con agrotóxicos, contaminación de industrias cercanas, emprendimientos mineros cerca de su pueblo o fumigaciones de escuelas. Los episodios se alternan, pero tienen como denominador común mujeres despiertas, con mirada social, que relevan información, se agrupan y luchan por los derechos al ambiente sano de su pueblo.

Madres de Ituzaingó, Córdoba. Sofia Gatica, Marcela Ferreyra, Norma Herrera, Vita Ayllon, Julia Lindon. Son cinco de los nombres que encarnan la lucha de muchas de las Madres de Ituzaingó en la provincia de Córdoba. Desde 2002 abanderan la lucha contra la contaminación por agrotóxicos en el corazón de la producción sojera de Argentina.  Entre otros saberes, el más destacado fue su dolor genuino por la afloración de casos de cánceres, abortos espontáneos y leucemia en su pueblo, con el que confeccionaron un mapa casero de las enfermedades de Ituzaingó. Dieron cuenta que tenía que existir una vinculación con las fumigaciones directas de glifosato que azotaban sus hogares y escuelas. Marchan sin cesar por los reclamos de derechos al ambiente sano. Sus investigaciones luego fueron avaladas por la ciencia.

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Beatriz Mendoza, ni más ni menos que la promotora de la primera causa ambiental de la historia judicial. Beatriz denunció la contaminación de los barrios asentados en las márgenes de la cuenca Matanza-Riachuelo, la más contaminada del país, que provocó daños individuales y colectivos. Su denuncia involucra al Estado Nacional, 44 empresas, a la Provincia de Buenos Aires y al Gobierno de la Ciudad. El caso fue tan emblemático que derivó en el dictamen de la ley récord para la creación de ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo). Se trata del primer caso de gestión ambiental interjurisdiccional para la protección de un recurso natural y la recomposición de los daños ambientales.

Madres del agua. En Mendoza, en diciembre 2019, al brotar la derogación de la “ley protectora del agua” N °7722 las luchas ambientales mendocinas enunciaron “el agua no se toca” y “la 7722 no se toca”. Hubo un grupo de mujeres que participaron de esas marchas y mostraron que los reclamos por el cuidado de la naturaleza son pacíficos. Establecieron así puntos de no retorno sobre las trayectorias que cada ley. La inclusión femenina fue amplia: no solamente fueron impulsadas por docentes y juventudes, sino también las reinas de la Vendimia, quienes - bajo el entendimiento de que la gran celebración de la Vendimia depende de la disponibilidad hídrica- también hicieron uso de su recurso de poder para avanzar en la lucha.

Asamblea El Retamo de Nonogasta, La Rioja. Clara Olmedo lidera la denuncia de contaminación generada por las curtiembres, a causa de la liberación continua de los efluentes de su producción en piletones en el suelo o al aire libre, desde hace 30 años. Esto ha causado malformaciones, muertes, abortos espontáneos en la población de Nonogasta. A pesar de estos graves efectos en la salud ambiental y humana, se minimizan sus argumentos de lucha, justamente al estar encabezada por mujeres que ponen el cuerpo. Se desestiman sus reclamos diciendo “son argumentos traídos de afuera” o que “tales impactos en la salud son por falta de cuidados de las mujeres en sus embarazos”.

 

 

 

 

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