El mundo financiero entero tenía puesto sus ojos sobre Goldman Sachs y Lehman Brothers, dos
entidades estadounidenses que debían anunciar resultados hoy. Ambas lo hicieron en las primeras
horas de la mañana e informaron importantes caídas en sus resultados, pero no tan dramáticas como
se esperaban y le dieron algo de tranquilidad a los mercados.
Las ganancias de
Goldman Sachs
, uno de los bancos de inversión más grandes de planeta, cayeron un 53 por ciento en el
primer trimestre de 2008 y sus acciones se cotizaron 3,23 dólares, cuando el estimado de 17
consultoras era de 2,59 dólares.
Sin embargo, lo que mantenía en vilo a Wall Street era la complicada situación de la firma
Lehman Brothers Holdings Inc., el cuarto banco de inversión de los EE.UU. Los
rumores que marcaban que había roto relaciones comerciales con el Banco de Desarrollo de Singapour
habían desconcertado a los mercados y se temía que corriera la misma suerte que Bear Stearns,
comprado ayer por J.P. Morgan con el patrocinio de la Reserva Federal de los Estados Unidos en un
día bursátil negro.
El grupo comenzó 2008 con una considerable caída de sus beneficios, aunque más suave de lo
esperado por el mercado, informó hoy la entidad en Nueva York. El superávit del grupo
cayó en el primer trimestre del año fiscal, que concluyó en febrero, en casi un 60 por
ciento hasta 465 millones de dólares. Los expertos estimaban que sus acciones cotizarían a
72 centavos de dólar cada una, pero estos resultados las ubicaron en 81 centavos de dólar.
Ayer, después de que
Lehman negara las versiones que indicaban que sufría falta de liquidez, sus acciones se
desplomaron un 20 por ciento y el mercado sentía que reeditaría la suerte de Bear Stearn,
generando un efecto contagio en todas las bolsas del mundo, cuyo resultado sería caótico. Pero no
sucedió y los mercados pueden seguir respirando tranquilos.
Dos importantes bancos de EE.UU. anuncian caídas del 50% en sus ganancias, pero igual alivian a los mercados
Son Goldman Sachs y Lehman Brothers. Sus pérdidas no fueron tan abruptas como pronosticaban los expertos y ofrecieron un "respiro" en la tensa situación bursátil.