La fotógrafa Nilüfer Demir tomaba imágenes en la península de Bodrum cuando se topó con la triste imagen de Aylan Kurdi, el niño sirio de tres años que murió ahogado en una playa de Turquía, tras el naufragio de dos embarcaciones de refugiados sirios, confiesa que la escena “le heló la sangre”.
Demir, quien hace tiempo cobre noticias sobre el trama de los refugiados indicó: "Apenas vi al niño de tres años, Aylan Kurdu, se me heló la sangre. No podía hacer nada por él. Lo único que podía hacer es que su grito fuera escuchado en el mundo, y lo hice con su fotografía"
"Sólo quería mostrar el dolor que yo sentí al ver a Aylan", agregó Demir al diario Hurriyet, que en las últimas horas fue objeto de enorme atención en las redes sociales después de que su foto haya protagonizado portadas de medios de todo el mundo.
La mujer trabaja la agencia de prensa turca Dogan y el jueves por la mañana tomó la imagen del pequeño refugiado sirio ahogado en una playa, luego de que el bote en el cual su familia quería llegar a Grecia naufragara. Su hermano de cinco años y su madre también murieron en el momento junto a otras 12 personas.