INTERNACIONAL
NUEVA EDICIÓN

L' Osservatore Romano de esta semana: "Para salir de la pandemia es necesario cuidarse y cuidarnos mutuamente"

En la presente edición se hace eco sobre las manifestaciones que hay en todo el planeta a raíz de una crisis sanitaria y económica sin precedentes.

L'Osservatore Romano 20200918
L'Osservatore Romano | CEDOC

En esta nueva edición del L ́ Osservatore Romano en lengua española, el tema de la pandemia del coronavirus ocupa un lugar destacado desde su portada. Con la frase del Papa Francisco con la que se encabeza esta edición “Para salir de la pandemia es necesario cuidarse y cuidarnos mutuamente” el Sumo Pontífice comienza la audiencia general que se transcribe en forma completa y oficial en la contratapa. Como ha sucedido en los últimos meses, el mensaje más directo y con continuidad temática que está teniendo el Santo Padre, es el de las catequesis de los miércoles.

En su sexta exposición bajo el lema “Sanar el mundo en tiempos de pandemia”, desde el patio de San Dámaso del Palacio apostólico vaticano el Papa puso el énfasis en el “cuidado de la casa común y la actitud contemplativa”. Entre los párrafos centrales de su catequesis, afirmó que: “Este cuidado abraza también a nuestra casa común: la tierra y cada una de sus criaturas. Todas las formas de vida están interconectadas, y nuestra salud depende de la de los ecosistemas que Dios ha creado y que nos ha encargado cuidar (cf. Gn 2, 15). Abusar de ellos, en cambio, es un grave pecado que daña, que perjudica y hace enfermar (cf. LS, 8; 66).

El mejor antídoto contra este abuso de nuestra casa común es la contemplación. ¿Pero cómo? ¿No hay una vacuna al respecto, para el cuidado de la casa común, para no dejarla de lado? ¿Cuál es el antídoto para la enfermedad de no cuidar la casa común? Es la contemplación. «Cuando alguien no aprende a detenerse para percibir y valorar lo bello, no es extraño que todo se convierta en objeto de uso y abuso inescrupuloso». Incluso en objeto de “usar y tirar”.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Sin embargo, nuestro hogar común, la creación, no es un mero “recurso”. Las criaturas tienen un valor en sí y "reflejan, cada una a su manera, un rayo de la sabiduría y de la bondad infinitas de Dios". En el mismo sentido, pero dando un giro hacia el cuidado de la humanidad toda, el Papa Francisco expresó que: “Hay algo que no debemos olvidar: quien no sabe contemplar la naturaleza y la creación, no sabe contemplar a las personas con toda su riqueza. Y quien vive para explotar la naturaleza, termina explotando a las personas y tratándolas como esclavos. Esta es una ley universal: si no sabes contemplar la naturaleza, te será muy difícil contemplar a las personas, la belleza de las personas, a tu hermano, a tu hermana. El que sabe contemplar, se pondrá más fácilmente manos a la obra para cambiar lo que produce degradación y daño a la salud.

Se comprometerá a educar y a promover nuevos hábitos de producción y consumo, a contribuir a un nuevo modelo de crecimiento económico que garantice el respeto de la casa común y el respeto de las personas”. Del mismo modo, las palabras siguientes con las que comienza la catequesis, el Papa Francisco introduce otro tema, el del respeto, cuidado y reconocimiento al personal sanitario. Dijo: que “para salir de una pandemia, es necesario cuidarse y cuidarnos mutuamente. También debemos apoyar a quienes cuidan a los más débiles, a los enfermos y a los ancianos”. De esta manera se entrelaza al discurso de Francisco dirigido a las participantes en el encuentro anual de la Sociedad internacional de ginecología oncológica, recibidas en audiencia el viernes 11 de septiembre, en el aula Pablo VI. Este mensaje se incluye en esta edición en la página tercera.

En esa oportunidad, y en tiempos donde de pandemia, el papa Bergoglio expresó: “La persona enferma es siempre y mucho más que el protocolo —¡mucho más! — en el que se enmarca clínicamente y que se debe efectuar. Prueba de ello es el hecho de que cuando el enfermo ve reconocida su singularidad —la experiencia de ustedes puede confirmarlo— crece aún más la confianza en el equipo médico y en un horizonte positivo”. Asimismo, y reconociendo especialmente ese esfuerzo y sacrificio del personal médico, Francisco les dijo a las asistentes que: “Es mi deseo, y no dudo que también el de ustedes, que todo esto no sólo permanezca como la expresión de un ideal, sino que encuentre cada vez más espacio y reconocimiento dentro de los sistemas sanitarios,..., para que pueda trabajar en condiciones adecuadas. También para que pueda tomarse el tiempo de descanso para recobrar las fuerzas y poder seguir adelante”.

En la página siguiente, se transcribe el discurso que del Santo Padre brindó a la Comunidad "Laudato Si" de Italia y del mundo. En esa oportunidad, el Papa Francisco les expresó que: “La pandemia ha demostrado que la salud del hombre no puede prescindir de la del entorno en el que vive. También es evidente que los cambios climáticos no sólo alteran el equilibrio de la naturaleza, sino que causan pobreza y hambre, golpean a los más vulnerables y a veces los obligan a abandonar sus tierras. El desprecio de la creación y las injusticias sociales se influyen mutuamente: se puede decir que no hay ecología sin equidad y no hay equidad sin ecología”. Finalizando su exposición, el Sumo Pontífice declaró que: "duele pensar en cuánta gente se descarta sin compasión: ancianos, niños, trabajadores, discapacitados. Pero también es escandaloso el despilfarro de cosas. La FAO ha documentado que en los países industrializados se tiran más de mil millones—¡más de mil millones! — de toneladas de alimentos".

"Esta es la realidad. Ayudémonos mutuamente a luchar contra el descarte y el despilfarro, exijamos opciones políticas que conjuguen el progreso y la equidad, el desarrollo y la sostenibilidad para todos, de modo que nadie se vea privado de la tierra en que vive, del buen aire que respira, del agua que tiene derecho a beber y del alimento que tiene derecho a comer”.Finalmente, y como es habitual, además de varios artículos relacionados con la tarea de la Santa Sede y del Papa Francisco, se incluye en la segunda página de esta edición el texto completo de Ángelus dominical proclamado desde el Palacio Apostólico y ante la concurrencia presencial de fieles reunidos en la plaza de San Pedro".