En un escenario marcado por la incertidumbre electoral y las dudas que comienzan a aparecer en los mercados, Antonio Aracre analizó la evolución de la economía argentina y sostuvo que los principales indicadores muestran señales de recuperación. El exjefe de asesores de Alberto Fernández destacó la mejora de la actividad, los salarios y el crédito, y aseguró que “se está empezando a revertir esa tendencia” que había sido esquiva durante el segundo trimestre.
En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Aracre mantuvo su mirada optimista sobre el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, aunque reconoció que el escenario electoral puede impactar sobre los mercados. Para el exfuncionario, la inflación, la mora y la actividad continuarán mejorando y permitirán llegar al último trimestre del año con “números macroeconómicos bastante más sólidos”.
Antonio Aracre es un contador público graduado en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. En dicha institución también se ha desempeñado como profesor adjunto. Cuenta con una maestría en Administración de Empresas en la UADE. Se desempeñó como jefe de asesores de la Presidencia de la Nación durante el gobierno de Alberto Fernández. Asumió formalmente el cargo en febrero de 2023 y presentó su renuncia indeclinable pocos meses después, en abril de 2023. Antes de ingresar a la función pública se destacó en el ámbito corporativo como CEO de la empresa Syngenta para Latinoamérica Sur.
Muy buenos días, Jorge Fontevecchia te saluda. Tenía especial interés en hablar con vos en un momento en que pareciera haber cierta preocupación en los mercados respecto del futuro del plan económico del Gobierno y de la reelección del Gobierno. Vos siempre lo defendiste, así que queríamos tener tu voz para tratar de poner en contexto las críticas que recibe el Gobierno.
¿Cómo estás? Buen día, Jorge. Sí, a ver, parecería como que se adelanta bastante la discusión electoral. Mucho se hablaba antes del Mundial que posiblemente ocurriera después del Mundial y, evidentemente, eso pasó. Hay una necesidad de la mejora de las condiciones macroeconómicas que se lograron después de la ventisca del 2025, producto de la corrida cambiaria y la dolarización de carteras, que dejó un rezago inflacionario muy alto y un parate de la actividad, de vuelta iniciar un proceso de baja de la inflación y de actividad interna, porque la externa nunca se frenó, más alta, que durante dos o tres meses pareció esquiva para el Gobierno. Se conocieron los datos de junio la semana pasada, el jueves, tanto en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), que fueron muy buenos para todas las industrias, no solamente para las externas, con un crecimiento del 0,8% mensual, que es un montón. Se conoció también el índice de salarios, que dio un punto por arriba de la inflación para el mes de junio, y Sentia, que es una de las consultoras más reconocidas y que tiene información muy actualizada, dio su informe para julio también el viernes de la semana pasada. El acumulado interanual sigue negativo, pero el intermensual de julio con respecto a junio, después de muchos meses de dar negativo, dio un positivo bastante significativo del 4,2%. Quiero decir con esto que da la sensación de que se está empezando a revertir esa tendencia que parecía un poco esquiva durante el segundo trimestre de este año. Faltaría que recomience un poco la activación del crédito, que se frenó mucho por la cuestión de la mora, y eso también podría venir de la mano de algunas novedades importantes esta semana en materia legislativa, con lo que tiene que ver con la aprobación del proyecto de Inocencia Fiscal II y si el Gobierno finalmente hace algo con el Fondo de Garantía de Sustentabilidad para impulsar créditos a largo plazo, de tipo hipotecario.
O sea, ¿seguís siendo optimista, Antonio?
Sí. Porque para mí, digamos, yo no estoy diciendo, siendo optimista, que está todo funcionando maravillosamente bien, sino lo que estoy diciendo es que, en un proceso de reconstrucción de un país al borde del abismo en 2023, estamos yendo por un camino adecuado, que es difícil, que lleva tiempo, pero es el único posible.
¿Temés que el adelantamiento del cronograma electoral y la posibilidad de que haya riesgo de la reelección de Milei afecte la economía en el corto plazo?
Es difícil anticipar eso. Es evidente que la política y la economía tienen una retroalimentación permanente. Entonces, si las encuestas dan mal, eso afecta a la economía, pero si la economía mejora, eso te mejora las encuestas y así sucesivamente. Depende de muchas cosas. Por ejemplo, depende de qué es lo que pase dentro del peronismo. ¿Van a ir con dos candidatos o va a ir un candidato solo? ¿Se van a suspender las PASO o no? Y eso, ¿cómo puede afectar a la oposición? Los candidatos outsiders, tipo Brito o Adad, ¿se van a presentar finalmente o no? ¿Eso le va a restar más votos al peronismo o al centro derecha de Milei? Y así te podría mencionar varias cosas de tipo política. En lo económico estoy más tranquilo porque yo creo que la inflación va a seguir bajando, la mora va a seguir bajando y la actividad va a seguir mejorando, y nosotros vamos a llegar al cuarto trimestre de este año con números macroeconómicos bastante más sólidos. Tal vez no se refleje todo en el riesgo país porque, bueno, los inversores internacionales son más esquivos frente a la incertidumbre electoral y, si no están bien seguros de que el Gobierno pueda reelegir, se complique un poco la cosa. Pero la verdad es que el Gobierno tiene bastante cerrado el ámbito de las refinanciaciones de este año y del año que viene, con lo cual el riesgo país es un dato relevante, obviamente, porque afecta la tasa de interés, pero no así tanto a la situación de las reservas y de la posibilidad del Gobierno de llegar con un orden en el sector externo a la fecha de las elecciones.
Antonio, un gusto escucharte y nos alegrás con tu optimismo. Nos mantenemos en contacto como siempre y te mandamos un fuerte abrazo.
Gracias. Igualmente para ustedes.
LMM