miércoles 21 de abril de 2021
OPINIóN OPINION
12-06-2020 22:36

El triunfo de la razón

12-06-2020 22:36

Finalmente, el miércoles 10 a las 10 comenzó puntualmente la conferencia del ex juez del Lava Jato y ex ministro de Justicia de Brasil Sérgio Moro, originalmente prevista por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos a través de su Centro de Estudios sobre la Transparencia y Lucha contra la Corrupción, luego suspendida por sus autoridades ante las críticas que emergieron de su propio seno.

Como ya informó PERFIL, media docena de otras universidades y facultades del país ofrecieron su casa de estudios para sustituir a la Facultad de Derecho de la UBA y auspiciar la frustrada conferencia, y más de una docena de rectores, decanos y directores de universidades sumaron su adhesión. (https://bit.ly/3dTiqxb)

Media hora antes, estos académicos participaron de un Zoom privado con Sérgio Moro, quien les agradeció su defensa de la libertad de expresión diciendo: “Esa suspensión nos ilustra un poco acerca de la necesidad de intercambiar ideas y de discutir sobre estas cuestiones libremente, evitando las polarizaciones exageradas. Comprendo la posición de aquellas personas que estuvieron en contra de la exposición en la UBA. Pero me parece que se debe a una cierta incomprensión sobre el Lava Jato”. Y agregó que la desinvitación que sufrió sirvió para generar “un debate muy oportuno sobre la libertad de expresión, especialmente necesaria en un ambiente académico. En el ambiente académico el debate y aun la crítica respetuosa son fundamentales. Queremos producir ciencia, queremos producir conocimiento y el debate ayuda a ese tipo de construcción”.

En esa media hora previa se hizo notar la simbólica presencia de un miembro del Centro de Estudios sobre la Transparencia y Lucha contra la Corrupción, ex ministro de Justicia y ex integrante de la célebre Cámara Federal que condenó a los ex comandantes de la dictadura, Ricardo Gil Lavedra, testimoniando tácitamente que no fue una decisión de ese Centro desinvitar a Sérgio Moro, sino de la propia Facultad. Y sorprendió a Moro y a Perfil Educación, quien organizó el evento, la inesperada presencia de Daniel Vítolo, quien en representación del Claustro de Profesores y como miembro del Consejo Directivo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, solicitó la palabra para pedirle disculpas a Sérgio Moro en nombre de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires con la sugestiva foto del edificio de la Facultad acompañándolo. Dijo: “Quería aprovechar esta oportunidad para pedirles a todos los rectores, decanos, autoridades y profesores de tantas prestigiosas universidades públicas y privadas, y al propio Dr. Sérgio Moro, que me concedan unos minutos para hacer una defensa de la Facultad de Derecho de la UBA como institución, y aclararles el penoso episodio ocurrido respecto del Dr. Moro, su invitación y posterior ‘desinvitación’ y censura de su videoconferencia”. Agregó: “La Facultad de Derecho de la UBA y su comunidad académica con más de 26 mil estudiantes, 2.800 profesores, 15 mil graduados y más de 300 integrantes del personal no docente, puedo asegurarles que somos una comunidad democrática, que respeta la libertad de pensamiento, la libertad de cátedra y la libertad de expresión. Les pido –entonces– que no juzguen a una institución tan grande y prestigiosa por el desacierto o las conductas antidemocráticas que pueda tener un decano. No me parece que sería justo castigar a ‘toda’ la Facultad de Derecho de la UBA. Gracias por la oportunidad que me brindan de poder participar en este importante evento y defender públicamente a la Facultad de Derecho de la UBA como institución a la que pertenezco con enorme orgullo”.

Pero la mejor noticia fue que al día siguiente de la conferencia, la Facultad de Derecho de la UBA, a través de su vicedecano, llamó a Sérgio Moro para pedirle disculpas y “re” invitarlo a que dé una nueva conferencia dentro de dos meses. 

Me alegra que la querida UBA se corrija a sí misma (esta semana subió en ranking mundial de universidades como Nº 1 de Iberoamérica). La mejor forma de reparar los errores es comenzar reconociéndolos, de eso habla también Sérgio Moro en su conferencia acerca de los negacionismos tanto de la corrupción como del coronavirus.