lunes 20 de septiembre de 2021
OPINIóN desafíos
25-07-2021 00:17
25-07-2021 00:17

Es vital asegurar la presencialidad

25-07-2021 00:17

El año avanza con el gran desafío de garantizar más y mejores oportunidades de educación para millones de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo. En América Latina y el Caribe las escuelas de 23 países están parcialmente cerradas a la presencialidad, en siete están totalmente cerradas y solo en seis están totalmente abiertas. Esto afecta a 100 millones de estudiantes, de los cuales más de 9 millones no tienen clases presenciales. 

En Argentina, los acuerdos alcanzados este año impulsaron el regreso a las aulas, la implementación de protocolos y la priorización del personal escolar en el plan de vacunación. Según la última Encuesta de Unicef en nueve de cada 10 hogares, los chicos y las chicas tuvieron clases presenciales en algún momento del 2021. El 90% de las familias afirmaron que la presencialidad mejoró su estado de ánimo y en igual proporción los adolescentes reportaron sentirse contentos al volver a la escuela y motivados con el estudio. Esto refleja el enorme trabajo de la comunidad educativa para que la vuelta a las aulas se produjera en entornos seguros y cuidados.

Sin embargo, desde el inicio del ciclo lectivo, en el 9% de los hogares, ninguno de los chicos y chicas retomaron la presencialidad -en Patagonia y NEA se registraron cifras mayores-, lo que representa a nivel nacional a más de 1 millón de estudiantes. La falta de acceso a la tecnología se suma a las dificultades para dar continuidad a su educación:  en 1 de cada 5 hogares sin presencialidad, no se cuenta con dispositivos o internet. Al revisar la situación del total de los hogares, el 50% no cuenta con una computadora para uso escolar y 25% no tienen internet.  

A su vez, en el 6% de los hogares por lo menos uno de los chicos o chicas interrumpió su escolaridad durante 2020.  Se destaca que 81% reportó que los que habían abandonado, retomaron la escuela en 2021. Pero es importante dar seguimiento al 19% de hogares donde los chicos y chicas no volvieron a clases ni presenciales, ni virtuales en 2021, nuevamente con diferencias regionales.  

Otra barrera para la escolarización y el desarrollo de los chicos y chicas es el deterioro de los ingresos en los hogares: el 56% declaró tener ingresos laborales inferiores a los que tenía antes de la pandemia.  Posiblemente asociado a esto, entre los adolescentes se observa un incremento significativo en la inserción laboral: 23% afirmó realizar alguna actividad laboral y el 47% de ellos indicó que no las realizaba previo a la pandemia.  

Los efectos de la pandemia en el desarrollo y el bienestar emocional es otra de las barreras que hay que atender. Los datos muestran que, entre niños y niñas menores de seis años, se incrementan las alteraciones en las comidas, la comunicación y aumenta la proporción de aquellos que recibe cuidados inadecuados. Entre los adolescentes se observa mayor exposición a situaciones de violencia en redes sociales e internet.

Tras un 2020 casi sin clases presenciales, en un contexto de grandes desigualdades sociales y educativas, es vital asegurar la presencialidad en todo el país. Reconocemos el gran trabajo de toda la comunidad educativa, el avance en la vacunación y el monitoreo de la información. Instamos a redoblar los esfuerzos para sostener y ampliar la presencialidad, buscar a los chicos y las chicas que interrumpieron su educación y brindar estrategias de acompañamiento para que alcancen los aprendizajes esperados. Finalmente, apoyar a los y las docentes en su tarea, acelerar la distribución de equipamiento tecnológico, pedagógico y conectividad, y profundizar la coordinación intersectorial para asegurar la inclusión social y la protección de derechos de la infancia y la adolescencia, son también tareas a continuar, para garantizar el derecho a la educación.  

*Representante adjunta de Unicef Argentina.

En esta Nota