OPINIóN
ALIANZAS RUPTURADAS Y CONFLICTOS PROLONGADOS

Guerra sin ganadores y delirio arancelario: del estancamiento en Irán a la ruptura histórica con Canadá

Las fallidas sanciones a Teherán, los ataques en el Mar Rojo, las insólitas exigencias a Ottawa y el proteccionismo de Donald Trump como una réplica amplificada del intervencionismo estatista.

Canada's Prime Minister Mark Carney Meets With Trump At The White House
Canada's Prime Minister Mark Carney Meets With Trump At The White House |

Estamos presenciando una escalada geopolítica global que no está ganando nadie y que parece completamente fuera de control. En las últimas horas, Donald Trump anunció la denominada "Operación Paria Económico", una serie de sanciones confusas destinadas a asfixiar las finanzas de Irán. La medida busca aislar a Teherán castigando a las empresas y países que osen comerciar con el régimen, bloqueando cinco de sus salvavidas vitales: activos digitales, oro, aviación, tecnología y transporte marítimo.

Las sanciones contra Irán llevan más de 50 años. En mayor o menor medida, se han puesto, quitado, atenuado y agravado. Si bien comparto la necesidad de castigar a regímenes dictatoriales, cabe preguntarse pragmáticamente: ¿sirve de algo? Los iraníes siempre se las ingenian para eludir los bloqueos. Esta jugada evidencia la impotencia de la Casa Blanca por no poder controlar el estrecho de Ormuz ni la seguridad marítima regional. Mientras se anunciaban las sanciones, un petrolero saudí fue atacado e incendiado en el Mar Rojo, presumiblemente por los rebeldes hutíes que responden a Irán. Los aliados históricos de Washington —Arabia Saudita, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahréin— se encuentran arrastrados a un conflicto destructivo sin una salida clara.

En el plano interno, el régimen teocrático recrudece su represión diaria contra su propio pueblo. La última prohibición fue decretar el cierre masivo de cafeterías para evitar que las mujeres jóvenes se quiten el velo. Ante una juventud que se resiste pacíficamente a la asfixia inflacionaria y al autoritarismo, la respuesta de la dictadura iraní es cerrar los espacios de encuentro social. Para colmo de males, trascendieron amenazas extremas de Teherán contra Barron Trump, el hijo menor del presidente estadounidense, ofreciendo sumas millonarias por su cabeza.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

El gran cerrojo de Trump: preparan la revocación de 200.000 visas, la mayor en la historia de Estados Unidos

El frente norte: la agresión arancelaria contra Canadá

Si la política en Medio Oriente es compleja, la deriva comercial con los vecinos continentales raya el delirio total. La guerra de aranceles iniciada contra Canadá resulta casi más violenta e incomprensible que el conflicto con Teherán. El mandatario estadounidense ha comenzado a bombardear el comercio internacional con tributos cuyo único costo recae sobre los propios consumidores norteamericanos, que terminan pagando todo más caro.

Bajo la excusa de un leve superávit canadiense en ciertos rubros, la Casa Blanca acusó a Ottawa de "aprovecharse" de los estadounidenses e impuso un arancel del 50% al acero, autos, camiones y una larga lista de productos insólitos. No contento con el daño comercial, en la mesa de negociación se exigieron condiciones que violentan la soberanía canadiense: pretender que en Quebec se deje de hablar francés o exigir veto norteamericano sobre los acuerdos comerciales que Canadá pretenda firmar con terceros países.

Trump escala la guerra comercial con Canadá: anunció aranceles del 50% al acero y al sector automotriz para 2027

La estrategia detrás de semejante absurdo parece buscar el quebranto interno de una de las democracias más prósperas y tolerantes del mundo. Al intentar suprimir la identidad francófona de Quebec o presionar a provincias clave como Alberta, Washington estimula movimientos independentistas internos para desestabilizar la negociación. Como era previsible, el primer ministro canadiense, Mark Carney, rechazó enfáticamente este chantaje y anunció contramedidas arancelarias inmediatas. ¿El resultado? Canadá ha declarado abiertamente que Estados Unidos ya no es un socio confiable y ha comenzado a virar su eje comercial hacia la Unión Europea. Trump representa exactamente lo contrario al libre comercio: es un intervencionista serial que impone controles destructivos. La única diferencia con Guillermo Moreno es que el daño de Trump se multiplica por la escala de la mayor economía del planeta.

Por eso resulta cada vez más incomprensible la admiración ciega que ciertos sectores del liberalismo le profesan. La sustitución sistemática de la cooperación internacional por el conflicto permanente deriva en escenarios inmanejables. Quiso controlar a su vecino del norte y terminó empujándolo a los brazos de Europa.

Para coronar este panorama de tensión global y repliegue chauvinista, la administración norteamericana acaba de confirmar la mayor revocación masiva de visados a extranjeros registrada en su historia, alcanzando las 200.000 anulaciones. Un síntoma alarmante de un mundo que se cierra y donde la diplomacia cede su lugar al aislamiento.

ML