martes 18 de mayo de 2021
OPINIóN El virus totalitario
19-07-2020 03:58

La pandemia del odio que impulsan todos los populismos de derecha

Crece en las redes otro virus, el de las ideas disparatadas que, como advirtió Angela Merkel, pueden erosionar las democracias, con su mezcla de fake news, intoxicación informativa y simples mentiras.

19-07-2020 03:58

El 9 de julio, la canciller alemana Angela Merkel realizó ante el Parlamento Europeo una clara advertencia: “La pandemia no puede ser combatida con mentiras y desinformación, ni tampoco con odio y disturbios. El populismo que niega los hechos está mostrando sus límites. Una democracia necesita verdad y transparencia. (…) “las informaciones fiables son particularmente importantes.  Es crucial proteger eficazmente a nuestra democracia de las ciberamenazas y las campañas de desinformación.(…)  Una pandemia no puede usarse para erosionar los principios democráticos.” 

Merkel tiene claro que la pandemia está generando una profunda crisis económica y que, si se le agregan cuotas de caos, aparece el cóctel perfecto para que prolifere el virus de los totalitarismos.  La crisis del año 29, arrastró consigo a  Alemania sumiendo a la nación en la pobreza y el caos. En ese escenario, el partido nazi  que en 1928 había obtenido apenas el 2,63% de votos; en 1930 llegó al 20%  y tres años después conseguía la mayoría con el 44%. 

Distintas reacciones. Los gobiernos reaccionaron con diversas estrategias frente a la pandemia. Regímenes de libertades controladas, como China, impusieron un toque de queda estricto en enormes ciudades. Otros, como Singapur y Corea establecieron sistemas de cibercontrol sobre sus ciudadanos. Las democracias europeas intentaron un sistema mas laxo de restricciones, con resultados variables, algunos muy altos en vidas. En nuestro continente Brasil y Estados Unidos eligieron priorizar la normal actividad económica. El Vicegobernador de Texas Dan Patrick declaró a Fox News:”Los abuelos deberían sacrificarse y dejarse morir para salvar la economía en bien de sus nietos y no paralizar el país. Deben sacrificarse por la economía”.  En nuestro país una periodista se animó a señalar que recién 20 mil muertos, sería una cifra razonable para aplicar medidas más restrictivas. Son opiniones... Hasta aquí, el debate parecería cruel, pero lógico.

Pero Merkel no se refirió solo a  divergencia de opiniones; habló de “mentiras, ciberamenazas y campañas de desinformación”; es decir, a las campañas de fake news y teorías conspirativas que por estos días recorren el mundo en forma de “bits” por el ciberespacio. 

Los mensajes, entre lo real y lo fantástico,  tienen el atractivo de ser una “verdad revelada” para quienes los reciben

Las teorías conspirativas. Las teorías conspirativas  siguen el método de la intoxicación informativa, que consiste en ofrecer sobreabundancia de datos, muchos reales y otros poco verificables, que crean en el receptor un desconcierto entre lo real y lo fantástico. Pero tienen el atractivo de ser una “verdad revelada”, para quien recibe el mensaje.  

Se apela a argumentos seudo científicos, solo opinables por expertos, como las “alteraciones genéticas introducidas en un virus” y se postula como autores del crimen a quienes saldrían beneficiados de alguna manera; en primer lugar los laboratorios. Todo aquel que niega la conspiración es sospechoso de ser parte de ella. Así, cientos de miles de médicos de todo el mundo, que luchan contra un virus desconocido y letal, están “cooptados por la industria farmacéutica y el poder invisible”. 

La teoría conspirativa ms difundida es la siguiente: existiría un poder mundial invisible, llamado NOM (Nuevo Orden Mundial) constituido por grandes banqueros (en su mayoría judíos) que utiliza como su instrumento a la OMS y tiene control absoluto sobre los gobiernos del mundo. Afirma que  “la pandemia no existe y todo es una gran ficción para justificar un ejercicio militar del poder mundial, manteniendo a millones de personas en cuarentena dentro de sus casas”. Finalmente, Bill Gates nos va a inyectar  una vacuna con un microchip, y a través del 5G nos van a convertir en robots de un régimen neo-comunista.  

Estulin. Un promocionado difusor de estas teorías es el lituano Daniel Estulin, que se presenta como ex oficial de la KGB. Ha escrito varios libros sobre el grupo Bilderberg, una secreta reunión anual de empresarios del estilo Davos. 

Cuando se lo escucha todas sus informaciones parecen muy coherentes, hasta que pasa a asegurar que a “un amigo mio de Madrid se le murió su madre de cáncer y los médicos le ofrecieron 13 mil euros para que firme que fue por Covid 19” . Con esta afirmación propia de la peluquería de Don Mateo,  Estulin “certifica”, que lo del virus es una ficción y que los gobiernos agrandan las listas de muertos por Covid con muertos por otras causas.  

Bueno, ústed se preguntará quien puede creer todos estos delirios y que sentido tienen. Creer, lo creen muchos mas de los que usted imagina. Algunos compran el cuento completo, pero muchísimos mas son influidos por versiones parciales y por los conceptos ideológicos que hay detrás del discurso delirante. 

La negación del Estado como organización social. La libertad individual por encima de todas las cosas. La propiedad privada amenazada por el  neo-comunismo. Si los gobiernos de todos los colores políticos están cooptados y digitados por el NOM y avanzarán sobre la propiedad privada de cada ciudadano para establecer un comunismo gobernado  por la élite globalista, entonces vale la insurrección civil, no pagar impuestos, promover la portación de armas, y romper cualquier restricción impuesta por el Estado, como la cuarentena. 

Todo este tipo de teorias y fake news tiene origen en sitios que internet como 4Chan, Voxed, y otros donde pululan los grupos Qanon, Alt-Righ, Boogaloo, grupos minoritarios y subterráneos, que luego se hacen masivos por Facebook-Youtube-WhatsApp e Instagram. Entonces, no es extraño que el modesto jubilado que antes mandaba por Whatsapp cadenas de “Cristo te ama”, ahora mande videos de “La gran batalla por el control del mundo, que no te cuentan”. O que un paisano de Chacharramendi diga que tiene miedo que le expropien sus chivos.

Ven a la libertad individual por encima de todas las cosas y a la propiedad privada amenazada por el  neo-comunismo

Los financistas. La difusión por las redes, en forma de “memes” o videos de youtube que luego son re-circulados miles de veces por WhatsApp, que (por su bajo costo) es la red mas usada por los sectores populares, tiene distintos orígenes y fuentes de financiamiento para la producción e instalación. Por ejemplo en Brasil la Corte Suprema realiza una investigación del “gabinete del odio” financiado por  amigos de Bolsonaro, entre ellos el dueño de las tiendas Havan (la de la estatua de la libertad). Pero los mayores productores mundiales hay que buscarlos en los “think tank” de la nueva derecha norteamericana. 

Un mediocre video-panfleto en YouTube denostando al Papa Francisco, en pocos días logró un millón de vistas. Esto unicamente se logra invirtiendo muchísimo dinero para instalarlo en las redes. En el mismo aparece un pedido de donaciones a través del sitio web Patreon.  Patreon se presenta como una plataforma de micro-mecenazgo donde un autor puede subir sus videos y recaudar apoyo monetario. En muchos de los videos conspiranoides  aparece la misma empresa Patreon, que no casualmente, pertenece al empresario Peter Thiel el creador de Pay-pal y otras tantas empresas del Silicon Valley. 

Peter Thiel. ¿Quien es Peter Thiel?  Comencemos diciendo que Peter Thiel es el mentor de Mark Zuckerberg y miembro del directorio de Facebook.  Ha creado Palantir, la herramienta de espionaje más poderosa del mundo, que cuenta con millonarios contratos en todas las agencias de EEUU. 

Un socio de Thiel creó Cambridge Analitica cuyo principal inversor es Steve Bannon. En 2016 Bannon y Thiel apoyaron a Donald Trump en su campaña y formaron parte del equipo de transición y el  grupo mas cercano de  asesores. 

Thiel se define ideologicamente “libertario” o “anarco-capitalista”, de la escuela del “objetivismo” de Ayn Rand, una escritora de origen ruso que sentó las bases de su pensamiento en dos libros, El Manantial y la Rebelión de Atlas. 

Es interesante conocer lo que Thiel considera su credo del “anarco-capitalismo”: 

◆La libertad del individuo esta por encima de todo. 

◆Hay que reducir el estado a su mínima expresión. 

◆Los impuestos deben eliminarse. Sera la mano invisible del mercado la que regule las necesidades sociales. 

◆Prescindir de la seguridad social y los programas de asistencia. La ayuda a los mas necesitados los canalizaran las empresas a través de iniciativas de caridad. 

◆Suspender los tratados de comercio internacionales. 

◆La propiedad privada es “sa-gra-da”. Cualquier atentado contra ella debe ser castigado penalmente con la máxima severidad. 

◆Instaurar y defender los monopolios. La competencia es de perdedores. 

◆Total libertad para llevar armas...y también total libertad para tomar drogas mientras su uso no degenere en violencia. La libertad del individuo por encima de todo.

◆Respeto ante cualquier condición sexual. 

◆Reducir la intervención exterior en conflictos y guerras.

Algo nuevo. Fiore Viani en su libro dice: “Es innegable que, en los últimos años, la extrema derecha ha logrado volver a ser cool para algunos sectores de la juventud. Y más allá de algunas similitudes, es importante hacer notar que esto es un movimiento nuevo, y que asimilarlo directamente con el fascismo o el nazismo es un ejercicio de pereza intelectual que no se corresponde con la realidad.”

Resta comentar que el “objetivismo” de Ayn Rand tiene sus seguidores por este lado del mundo, por ejemplo Mario Vargas Llosa manifiesta abrevar de su pensamiento. }

En 2007,  Mauricio Macri  contó en un reportaje en La Nación, que estaba leyendo tres libros de Ayn Rand, los ya citados y La virtud del egoísmo. No sabemos si los terminó.  Pero seguramente algo breve como los diez puntos del  “credo” de Thiel leyó y cada tanto repite algunos como un mantra.

 

*Autor de Salvados por Francisco y La Lealtad -Los montoneros que se quedaron con Perón.