domingo 18 de abril del 2021
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17-06-2020 17:14

Video | Sergio Moro explica cómo fue su ingreso en la arena política de Brasil

El ex juez y ministro argumento asimismo sobre la chance de participar en una posible contienda electoral.

17-06-2020 17:14

El ex juez Sergio Moro brindó este miércoles 10 de junio una exposición académica titulada "Democracia y estado de derecho y combate contra la corrupción" y fue entrevistado en vivo por Jorge Fontevecchia, presidente y fundador del Grupo Perfil.

El evento se transmitió en directo a través de las redes sociales, tras la cancelación de la conferencia que Moro iba a dictar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En este oportunidad, presentamos un extracto en donde el ex ministro brasileño analiza su lugar en el arco político del vecino país.

—El rector de la Universidad de Belgrano, Avelino Porto, pregunta qué esperaba usted cuando dejó la Justicia e ingresó en la política.

—Durante el Lava Jato tuve la oportunidad de conocer a algunos magistrados italianos que actuaron en los 90, como Gherardo Colombo, Antonio Di Pietro y Piercamillo Davigo. Ellos tomaron rumbos diferentes en sus carreras. Di Pietro se dedicó a la política, mientras que los otros permanecieron en la carrera judicial. Lo que siempre me incomodó en el relato de los tres era una cierta frustración, porque a pesar de cómo se destapó todo un sistema de corrupción, aquello no reflejó al menos en un primer momento una mejora en los niveles de integridad de la política italiana. Al menos en un momento inmediato a su acción. Cuando me invitaron, tuve ante mí una decisión bastante difícil pero mi evaluación era muy simple. Si iba al gobierno como ministro de Justicia, tendría condiciones de actuar tanto para influir en procesos en combate a la corrupción, como igualmente para poder avanzar en una agenda anticorrupción. Confieso, como dije anteriormente, que conseguimos avanzar en pautas significativas como el combate al crimen organizado y al crimen violento, pero contamos con dificultades institucionales para avanzar en la agenda de la anticorrupción, tuvimos intereses en contra de varios poderes que lo impidieron. Pero como dije, la semilla está plantada, es una agenda que puede ser retomada. Hay una percepción, y más en el contexto internacional, de que la corrupción debe ser enfrentada en tu totalidad y es algo inaceptable. Es muy difícil hacer esa evaluación porque forma parte de una cifra negra. Pero no creo que tengamos hoy en Brasil los mismos niveles de corrupción del pasado, más allá de que no tuvimos la oportunidad de avanzar con nuestra agenda anticorrupción. Nuestra actividad recibió mucha incomprensión de muchas personas que pensaron que estaba actuando políticamente. No era ese el objetivo. Lo que deseaba era ampliar los alcances de esa agenda de anticorrupción. Cuando me di cuenta de que mi objetivo era imposible de lograr en el contexto en el que estaba, fue el momento de mi salida.

Periodismo Puro | Reportaje completo de Fontevecchia a Moro

—El último reportaje televisivo que usted dio fue en la TV Cultura, en el programa “Roda viva” en enero último. En ese momento, fue la primera tendencia en Twitter a nivel global. Usted en Brasil tiene más popularidad que ninguna otra persona. Se decía que el presidente Jair Bolsonaro no lo echaba porque si lo hacía se generaba un competidor muy fuerte electoral. Se le atribuye al vicepresidente Hamilton Mourão la idea de que si se lo echaba a usted, caía el gobierno. En ese mismo reportaje le preguntaron si se presentaría como candidato a presidente y usted contestó textualmente: “Siendo ministro del gobierno de Bolsonaro, y si él quiere reelegirse, lo lógico es que él sea candidato de gobierno en 2022 y no quien ahora es su ministro”. Ahora que usted ya no es ministro, ¿se va a candidatear a presidente en las elecciones de 2022?

—Esa no es una pregunta para una conferencia académica (silencio, risas). Para mí fue muy difícil dejar la Magistratura porque es un camino sin retorno, no se puede volver a los juzgados. Se hace para proteger la independencia de los magistrados. Dentro del gobierno, mi plan fue avanzar en la agenda anticorrupción. No fue posible y fue una frustración grande. Hace poco que dejé el gobierno, hace poco más de un mes, fue en un momento de cierta turbulencia, y hoy estamos en un momento de pandemia. El compromiso que tengo es buscar reafirmar el combate contra la corrupción desde el sector privado o público. Pero no es lo único. Hoy en día, la cuestión también pasa por el Estado de derecho. El combate a la corrupción es apenas un trozo de una cuestión mayor que es la integridad de la democracia y del Estado de derecho. Cuando se piensa en la corrupción tal como era analizada por los pensadores antiguos, se ve que tenían una concepción diferente de la corrupción como mero hecho de pagar soborno. Cuando Aristóteles hablaba de las formas de gobierno, decía que había tres formas ideales, cuya degeneración eran las “formas corruptas”. Utilizaba precisamente ese término: corrupción. Es algo que permea a todo el pensamiento político y llega a los tiempos modernos. En algún momento, la monarquía degeneró en tiranía; la democracia puede degenerar en el gobierno de masas; la aristocracia puede terminar en una oligarquía. Y también: corrupción. Hoy la única forma de gobierno aceptada es la democracia. Y en ese contexto se debe pensar la corrupción fuera del sistema criminal. Se trata de comprenderla como uno de esos males que afectan a nuestras instituciones. Pensarla como uno de esos males que afectan la calidad de nuestras instituciones y nuestra economía y democracia. En ese contexto, voy a estar siempre disponible para el debate.

Leé el reportaje completo a Sergio Moro al hacer click aquí.

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