En silencio, con el perfil bajo que la caracteriza, Karina Milei, la secretaria general de la Presidencia, comenzó a construir y ejercitar su músculo político desde que arribó a la Casa Rosada. Con un estilo particular: juega a fondo en las internas libertarias, suma dirigentes y no perdona a aquellos que no se alinean a su proyecto o suelen ganar un protagonismo inusitado en La Libertad Avanza.
“El Jefe” incorporó, desde el tramo final de la campaña electoral de 2023, a Eduardo “Lule” Menem y lo convirtió en funcionario de su secretaria a partir de enero. El riojano, como cuentan sus allegados, está metido de lleno en el armado técnico de los espacios provinciales de La Libertad Avanza y en la arquitectura legal del partido nacional. Y no se mueve sin el aval de Karina.
Pilar Ramírez es otra dirigente que no da un paso sin el monitoreo de la influyente funcionaria. La legisladora porteña ya chocó de manera frontal, por el nombre del partido en la Ciudad, con Ramiro Marra y el bloque quedó fragmentado en dos en la Legislatura. En el fondo, la disputa es entre “El Jefe” y el broker de bolsa, con tensión entre las partes que data del año pasado, y no tiene vuelta atrás.
Gabriel Bornoroni, el diputado nacional de LLA por la provincia de Córdoba, también sabe que la lealtad a Karina tiene sus frutos y lo comprobó en abril de este año. Cuando el espacio de legisladores entró en ebullición, bajo un enfrentamiento entre Martín Menem y Óscar Zago, Milei se involucró y decidió que el cordobés sea el titular del bloque.
La jugada tuvo dos consecuencias: Bornoroni se quedó con poder de decisión en el partido cordobés del oficialismo, sobre todo en la definición del marco de alianzas con una tensión con el Partido Demócrata, y se le impidió a Zago que conforme un interbloque con La Libertad Avanza. “El que no es leal a Karina se queda totalmente fuera del radar”, dice un dirigente del oficialismo, que es consciente de que el lema que impera es romper y no ordenar.

En el universo de “El Jefe” también entra César Treffinger. El diputado nacional por Chubut fue el candidato a gobernador de LLA con magros resultados, aspira a tener incidencia en el armado de las listas del año que viene en su territorio y quiere presidir de manera formal el partido, algo que todavía se encuentra en vías judiciales.
La confianza entre ambos es tal que el próximo martes 18 se mostrarán juntos en Trelew, en actividades con referentes locales, con la participación de Martín Menem, y estarán en una audiencia en el Juzgado Federal N° 1 de Rawson, donde se afina el proceso administrativo para la formalización de La Libertad Avanza en la provincia.
Lule Menem fue el primer dirigente en sumarse al círculo más íntimo de Karina Milei
“Nosotros somos los custodios de la LLA. Y es por eso que tanto Karina Milei como Martín Menem se presentan y dan su voluntad y determinación para definir el espacio político con el liderazgo de una persona en cada una de las provincias”, comentó el legislador que debe ordenar disputas puertas adentro con excandidatos que denunciaron en su momento compra y venta de candidaturas y terminaron con denuncias judiciales.
Mientras que en Río Negro, Lorena Villaverde, diputada nacional, es la dirigente que está bajo la sombra de “El Jefe”, aunque atraviesa múltiples inconvenientes. Hace semanas que su nombre quedó involucrado en denuncias de afiliaciones irregulares para conformar la fuerza local. Los avales no habrían tenido el consentimiento de los afiliados y se habrían utilizado registros de organismos públicos.