sábado 03 de diciembre de 2022
POLITICA cobijo en el exterior

Massa ultima los detalles para cerrar este mes la renegociación con el Club de París

En poco más de dos meses de gestión, el ministro de Economía viajó dos veces y alcanzó acuerdos que le dan oxígeno en una economía que no logra encorsetar la inflación que, a su vez, se convierte en el principal foco del fuego amigo dentro del Gobierno. En el frente externo cosechó la aprobación de las revisiones del FMI y fondos frescos del BID, y ahora confía en cerrar antes de fin de mes la renegociación con el Club de París.

16-10-2022 00:28

De regreso a suelo argentino luego de su gira por Washington, y envalentonado por el apoyo conseguido que le da un poco de aire, el ministro de Economía, Sergio Massa, diagrama su próximo destino: el Club de París.

El 27 y 28 de octubre el funcionario partirá rumbo al Viejo Continente, ahora con el formalismo de la aprobación de la última revisión trimestral del Fondo Monetario Internacional bajo el brazo, para renegociar una deuda de unos US$ 2 mil millones de diferimientos de pago hasta 2024 y que, fuentes del Palacio de Hacienda sostienen a PERFIL, “estaría encaminado; está casi cerrado”.

A pesar de que la economía no logra contener la inflación que, a su vez, se convierte en el principal foco del fuego amigo dentro del Gobierno, el tigrense encuentra cobijo en el frente externo. Con elogios de The Economist, que definió que Massa “es lo único que se impone entre Argentina y el caos”, participó de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, donde estuvo reunido con Kristalina Georgieva, directora gerenta del Fondo.

También Massa cosechó dólares frescos, necesarios para unas arcas del BCRA que, tras el éxito del dólar soja, siguen en la mira de cara a terminar de cumplir las metas. Se juntó con la presidenta interina del BID, Reina Irene Mejía, para oficializar el desembolso por parte de ese organismo crediticio de US$ 700 millones, que se destinarán a financiar el gasto público.

El objetivo general del programa consiste en “apoyar la recuperación económica y social de la Argentina”, a partir del fortalecimiento de las finanzas públicas, contribuir a la estabilidad de precios y fortalecer la balanza de pagos, según el texto oficial.

El dato de inflación llegó sobre el final de la gira, un 6,2% en septiembre que, a pesar de seguir siendo elevado, una parte del oficialismo se adjudica que se estaría desacelerando con dos descensos consecutivos en el índice, mientras que otra ala de la coalición gobernante apunta al equipo económico de no estar enfocando todos los esfuerzos necesarios en materia inflacionaria. Cabe destacar que el Presupuesto prevé un 60% para el año que viene y 2022 cerraría alrededor del 100%. Massa persigue el objetivo de llegar a la fecha de las elecciones presidenciales de 2023 con un índice de inflación mensual de entre el 2,5% y el 3%.

Según el funcionario, bajar la suba de precios no se resuelve “mágicamente” sino que se necesita “recorrer un camino de orden fiscal, de superávit comercial, de cuidado de reservas, de tasas que aumenten el interés de los ahorristas por tener operaciones en pesos”.

Con todo esto, el titular de la cartera de Economía prepara el camino para anotarse otro poroto y seguir acumulando apoyo externo. El siguiente paso inlcuye la otra deuda pendiente de resolución que tiene la Argentina, en este caso con el Club de París. El equipo económico se encuentra negociando contra reloj con ese organismo aunque sostiene que estaría encarrilado.

“El acuerdo de renegociación con el Club de París ya está prácticamente cerrado. La idea es a fin de mes viajar a París para firmarlo. Hubo una muy buena reunión con el secretario del Tesoro de Francia y secretario general del Club de París, Emmanuel Moulin, donde se pudo avanzar y destrabar lo que estaba trabado”, precisaron a NA desde el entorno de Massa.

Tras terminar su segundo viaje a Estados Unidos en poco más de dos meses de gestión a cargo del Palacio de Hacienda, Sergio Massa tuiteó que “la guerra viene teniendo un costo muy alto para los países del hemisferio sur, a la Argentina ya le costó 5 mil millones de dólares y no hay ámbito global donde se esté discutiendo este tema”.

“Alertamos sobre la necesidad de revisar el rol de los organismos de desarrollo en el contexto de la crisis alimentaria y energética, en particular sobre las energías de transición como el gas”, agregó Massa en su publicación en redes sociales.

Y concluyó: “Además les planteamos la absurda contradicción entre los organismos de desarrollo y el FMI a la hora de mirar las cuentas públicas. Mientras que unos consideran los desembolsos como inversión, los otros los consideran déficit fiscal”.

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