Durante años, Natalia Basil ocupó un lugar secundario y casi invisible en la historia profesional de Fernando Cerimedo. Detrás del consultor político que pasó de trabajar como empleado de una empresa de taxis en Mar del Plata a convertirse en uno de los operadores digitales más activos de la derecha latinoamericana -con cursos y posgrados en su haber que no están comprobados- había una mujer con una trayectoria académica y laboral diferente.
Según su perfil profesional, Basil es ingeniera química egresada de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), con posgrados en Gestión de Agua y Saneamiento y Sistemas de Control en la Universidad de Tres de Febrero (UNTREF). También declara una Maestría Internacional en Administración de Negocios y un doctorado en la Escuela Superior de Economía y Administración de Empresas. Trabajó durante años en AySA y en empresas vinucladas al sector de la energía. Ese perfil técnico, alejado de la comunicación política -el terreno en el que Cerimedo construyó su carrera-, explica su aparición al frente de áreas de gestión y sociedades vinculadas al consultor.
Empresaria. Basil ya tenía una trayectoria propia cuando Cerimedo adquirió notoriedad política. Pero desde 2021 comenzó a figurar también en muchas de las estructuras empresariales vinculadas a la expansión del consultor estrella.
Ese año ambos constituyeron Publicidad y Sondeos SRL, conocida comercialmente como Numen, una agencia dedicada al marketing digital y la comunicación corporativa y política. Allí Basil figura como Chief Business Officer, junto al propio Cerimedo que es su fundador.
Otra de las empresas donde Basil también figura como fundadora es Madero Media Group, sociedad vinculada a La Derecha Diario, y posteriormente ocupó el cargo de de directora. Basil no dirige un medio: dirige una maquinaria. Radio, streaming, YouTube y un enjambre de influencers que el propio Milei retuitea a diario, convertidos en munición central de la batalla cultural del Gobierno.
La reconstrucción de esos vínculos permite mirar a Basil desde otro lugar: no solo como la mujer que acompañó el ascenso de Cerimedo, sino como una profesional con formación técnica, experiencia empresarial y participación formal en las sociedades que rodearon su expansión, por lo tanto, alguien con influencia sobre Cerimedo y merecedora de su confianza.
ANDIS. Basil fue designada en 2024 como directora nacional de Apoyos y Asignaciones Económicas, un área con responsabilidad sobre recursos económicos de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), bajo el gobierno de Javier Milei.
Renunció meses después, antes de que se hicieran públicos los audios atribuidos al entonces titular del organismo y ex abogado personal del Presidente de la Nación, Diego Spagnuolo, que dieron origen a una investigación por un presunto esquema de sobornos y sobreprecios.
Su nombre reapareció en 2025, cuando el abogado Gregorio Dalbón pidió que la Justicia investigara a Basil y a Cerimedo por presunto encubrimiento.
El otro vínculo de Basil con la causa surgió a partir de una acusación formulada recientemente por Nadia Beller, expareja de Cerimedo y sobreviviente de un ataque a tiros en Bolivia.
Beller declaró que el consultor le había contado que él y Basil habían sido responsables de filtrar los audios atribuidos a Spagnuolo.
“Durante nuestra relación, le reclamé muchas cosas. Incluso hablamos de su exesposa y el tema de Andis. Él me contó que ellos sí filtraron los audios. Yo le dije que ella era una corrupta. El me dijo que ella [Natalia Basil] no era corrupta porque fue ella quien filtró los audios para parar la corrupción de Milei y su hermana”, sostuvo en una entrevista telefónica.
La acusación, sin embargo, es indirecta: Beller no afirmó haber presenciado la filtración ni aportó una prueba independiente que vincule a Basil con la difusión de los audios.
Los audios de Spagnuolo, difundidos en 2025, describían un supuesto sistema de retornos del 3% en contrataciones de medicamentos y mencionaban, entre otros nombres, a Karina Milei y a integrantes de la familia Menem.
La Justicia investiga esas denuncias, y la eventual participación de Basil en la filtración de los audios no está acreditada judicialmente.
La denuncia presentada por Dalbón en septiembre de 2025 transita otro camino. El abogado solicitó que se investigara a Basil y Cerimedo por presunto encubrimiento, bajo el argumento de que ambos habrían tenido conocimiento de las irregularidades y no las habrían denunciado.
En el caso de Basil, la presentación puso el foco en su función dentro de ANDIS y en su responsabilidad sobre un área vinculada al manejo presupuestario. La denuncia no prueba, por sí misma, que Basil haya conocido un esquema delictivo ni que haya participado de él: plantea una hipótesis .
Basil dejó de ser la mujer detrás de Cerimedo para volverse una pieza propia del entramado a tiene a ambos bajo sospecha.