lunes 30 de enero de 2023
POLITICA propiedad de jow lewis

Ya preparan la séptima movilización a Lago Escondido

Uno de los nombres que se pusieron en foco en las últimas semanas, al trascender la reunión de jueces, funcionarios de Juntos por el Cambio y ejecutivos de grupos mediáticos, es el del propietario de la mansión rionegrina de Lago Escondido. El magnate británico Joe Lewis es dueño de una de las fortunas más grandes del mundo, además de un extenso territorio de 12.000 hectáreas en Río Negro, adquisición que fue legalmente cuestionada y por la que distintas organizaciones se preparan para volver a marchar y reclamar por su soberanía.

La riqueza del empresario, que reside en Bahamas, está valuada en 5.000 millones de dólares. Más allá de sus movidas accionarias y empresas vinculadas a la energía y a la logística, el patrimonio de Lewis incluye al club Tottenham de la Premier League, una cadena de Golf Club y diversos centros de biotecnología en Miami. Según la revista Forbes, en 2015, ocupó el puesto 77 de los hombres más acaudalados del planeta.

Su vínculo más polémico dentro de la política nacional es su amistad con Mauricio Macri, que en varias oportunidades se hospedó en su residencia. En 2016, incluso fue denunciado por el presunto delito de recibir dádivas. Además, Pampa Holding, la empresa energética que tiene entre sus activos a Edenor, es propiedad del británico.

En la actualidad, al empresario de 85 años todavía se lo investiga por diversas triangulaciones en la operación de adquisición de las tierras. Una dudosa operación inmobiliaria ejecutada durante los noventa, al comprar la estancia a un valor muy por debajo de los del mercado, con causas que se encuentran prescriptas. En ese aspecto, el territorio que circunda a la mansión en Lago Escondido no está habilitado para el tránsito de turistas o visitantes ocasionales, a quienes se les restringe el paso. Esto fue el causante de varias denuncias, algunas con fallos favorables.

Organizaciones sociales, políticas y gremiales definirán la semana próxima la séptima marcha a Lago Escondido, entre la última semana de enero y los primeros días de febrero. Se denunciará que la estancia de Lewis es un “enclave británico” y funciona como “la cueva de un poder mafioso”.

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