miércoles 01 de febrero de 2023
PROTAGONISTAS Pandemia de coronavirus

Famosos viven fuera de Argentina un aislamiento con home office, temor e hipercomunicados

Mónica Ayos, autoaislada en México. Axel Kuschevatzky, cine en Los Angeles. Y en Madrid, Miguel Angel Solá, adicto a las redes, y Gerónimo Rauch, con coronavirus.

“Parezco los presos marcando rayitas en las paredes, pero sin saber cuándo termina esta condena”. Desde Culver City, ciudad famosa de California por su historia filmográfica, Axel Kuschevatzky grafica su cuarentana soltando una carcajada. Al igual que muchos en todo el mundo, él cambió su modo de vida junto a sus hijos y su mujer. “Tratamos de encontrarle una vuelta para bajar la ansiedad. Mientras, creo, estamos rompiendo el récord de horas jugadas de Play Station”, agrega sin perder el humor. 

Son muchos los argentinos famosos que viven y trabajan en el exterior. A unos la pandemia los tomó estando radicados o en medio de sus vacaciones.Tal el caso de Ginette Reynal, quien se encuentra en San Diego (Estados Unidos), donde había ido a ver a su hijo mayor que se encuentra allí estudiando. “Teníamos sacado el pasaje desde el año pasado. Mi otro hijo que vive en Barcelona también está aquí y tampoco puede volver”, cuenta Reynal. Del otro lado del océano, en Madrid, el ex Mambrú, Gerónimo Rauch, vive esta situación asilado en su casa y con un agravante:  él y su mujer tienen coronavirus.

“Desde el 10 de marzo estamos en cuarentena, muy conscientes del peligro que puede llegar a tener el coronavirus. Estamos rezando porque esta pesadilla termine”, explicó en una trasmisión en vivo con sus seguidores. Y en diálogo con PERFIL, dijo que se encuentra bien. “Hay que salir a contar todo esto, hay síntomas que acá no se están informando, como la pérdida del gusto y el olfato”, agregó. Allí también está radicado Miguel Angel Solá, quien cumple con la cuarentena junto a su mujer, Paula Cancio. “Llevo mandando noticias en mi Facebook de lo que ocurre aquí y en Europa desde hace 25 días”, le contó a PERFIL este actor, que se encuentra muy activo en su muro, donde sube recomendaciones, ejercicios de respiración, y artículos que considera de interés.

Miedos comunes. Mónica Ayos, quien se encuentra hace una década ya en México, dice que vive con asombro la celeridad con la que el virus avanza en el mundo y en el país donde vive. Mi hijo Federico llegó de Nueva York hace más de 15 días e hizo cuarentena voluntaria ya que en su arribo al DF no le dieron ninguna instrucción ni había medidas a cumplir. La gente en Time Square, según me contaba, parecía no enterarse de lo que estaba pasando. Debo confesar que a partir de la llegada de Fede, que nos alertó del libre paso en el aeropuerto de México, empecé a entender que aquí todavía no había una toma de conciencia real de lo que está sucediendo”, dice la actriz.

“Nosotros estamos hace casi dos semanas haciendo la cuarentena por prevención y la llevamos como podemos”, cuenta por su parte desde Florida, Natalia de Negri. “No te voy a mentir, fácil no es. Pero tratamos de ver el lado positivo: pasamos más tiempo en familia, algo que a veces es una hazaña conseguir. Jugamos mucho con los chicos, y usamos bastante la pileta”, agrega esta mujer que vive allí junto a su pareja y sus dos hijos. Verle el lado positivo parece ser la premisa de varios. Al igual que De Negri, Guido Massri, el ex actor de Chiquititas que trabaja en Hollywood, cuenta que aprovechó este momento para hacer cosas que había dejado. “Me puse a leer libros que me habían regalado, a ordenar, a tirar cosa y limpiar la casa. Trato de no salir más que a pasear a mi perro y comprar cosas”, comenta desde Los Angeles. 

De Niro y Pacino, jubilados. Cada uno de los argentinos consultados lleva adelante su cuarentena. Sin embargo, las realidades que se viven en cada ciudad no son las mismas. En Los Angeles, donde están oficialmente en cuarentena desde el 18 de marzo, la gente no sale a la calle. “Esto va a ser por un mes, hasta el 19 de abril. La gente adoptó cambios de hábitos; lo que sí, en los súper desde hace semanas ya no tienen alcohol en gel ni papel higiénico”, cuenta Massri.

Kuschevatzky dice que “aquí (en California) la gente tiene una cultura muy diferente a la de América Latina: no se toca, no se abraza, no se besa. Tienen fobia a los gérmenes, con lo que el impacto de la distancia social fue bastante suave. La gente empezó a quedarse en sus casas hace unas  tres semanas, pero no hay obligación. Los colegios privados y gran parte de los públicos empezaron a cerrar sus puertas hace 14 días. Yo veo películas todo lo que puedo. Por una cuestión personal yo hago mucho home office y con muchos países a la vez. Todo el tiempo estás al teléfono, no cambió demasiado. Sí para la industria del entretenimiento es un momento de transición muy extraño. Hoy ninguno de los grandes estudios de Hollywood está produciendo películas. Quizás nos esperen uno o dos años donde tengamos películas sin actores en grupo de riesgo como Al Pacino, De Niro”. 

De Negri dice que en Miami la cosa no está sencilla. “Está difícil conseguir productos de limpieza y hasta alimentos básicos como carne, pollo o ciertas verduras. Se está entrando en pánico y se lleva todo apenas abren los súper. Y las compras online tardan bastante más que lo habitual”. Ginette Reynal dice en San Diego la gente es muy respetuosa de las consignas. “Se permite salir a hacer las compras pero las playas públicas están cerradas. Y no se puede salir en grupos grandes. Yo salgo lo menos posible y hago clases de baile, meditación y yoga por Zoom”, dice Ginette, quien asegura  que “ella ya ganó”. “Logré que cuatro hombres, mis dos hijos y quienes les alquilan acá, transen en comer albóndigas veganas. Mis logros de la cuarentena”.

En esta Nota