La polémica estalló el pasado viernes, cuando se difundieron imágenes de Mariano Páez, de 57 años, realizando gestos de racismo explícito en un local gastronómico del centro de la capital santiagueña. El hecho cobró especial relevancia dado que su hija, Agostina, atraviesa un complejo escenario legal por la misma conducta. Tras una discusión con los mozos de un bar de Río de Janeiro, Agostina realizó gestos de racismo que derivaron en una denuncia y posterior detención domiciliaria de casi tres meses en la ciudad carioca.
Si bien en un primer momento Páez aseguró que el video era trucado y que era objeto de una extorsión, fue su actual pareja, la abogada Stefany Budán, quien a través de un posteo en sus redes sociales intentó aclaró algunas cuestiones que rodearon la actitud del padre de Agostina.
Según el posteo, Budán enfatizó que las manifestaciones de su pareja carecían de “lucidez, control y seriedad”.
Para la defensa, el estado de intoxicación alcohólica del hombre distorsionó su juicio y eliminó cualquier filtro social. En este sentido, Budán sostuvo que interpretar de forma literal las palabras o actos de una persona alcoholizada resulta “improcedente” y carece de valor jurídico real.
En su descargo, la abogada también se refirió a las versiones que vinculan a la familia con actividades ilícitas. Negó rotundamente que Páez sea “narco o usurero”, atribuyendo esas afirmaciones a frases incoherentes dichas por el hombre bajo los efectos de “tres botellas de champagne”.
El episodio en el bar habría comenzado tras una discusión con otro cliente sobre el regreso de Agostina Páez a Santiago del Estero. Según el relato, se mencionó una cifra cercana a los $ 21 millones de pesos para costear los gastos del proceso judicial en el exterior.
Ante las acusaciones de que dicho dinero provenía de fondos públicos, Páez habría reaccionado de forma violenta.
Budán aclaró que el gobierno provincial no realizó aportes, ya que se trata de un “asunto judicial privado” que debe ser resuelto por el entorno familiar.
Asimismo, la abogada aprovechó la oportunidad para pedir disculpas públicas al exgobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora. Calificó las declaraciones de su pareja como “inoportunas” y reconoció que, en ese estado, las personas suelen decir “barbaridades”.
Finalmente, Budán hizo un llamado a la sociedad para desvincular el comportamiento del padre de la situación de su hija. “No hay por qué trasladar el odio que produjo un adulto hacia la joven”, concluyó, remarcando que Agostina no es responsable de los actos de su padre.