Es difícil trabajar como vedette?
—Sí. Me daba miedito porque hay egos, están los tires y aflojes o quién entra primera oquién última entre el elenco. Pero en este espectáculo hay buena onda entre las bailarinas y ellastienen que hacer su show. La verdad es que me pulen día a día y me hacen sentir muy cómoda. Lobueno es que se combina que soy de perfil bajo, no soy mediática y que Nito nunca se mete enputeríos.
—¿Sos la reemplazante de Luciana Salazar?
—No porque somos el día y la noche con ella. La admiro mucho porque es la número uno, nose mete con nadie y le importa estar formidable en cada cosa que realiza. Ahora, si me comparancreo que somos muy diferentes en personalidad porque, sin desmerecer, no siento esa necesidad desentirme una diva a la salida del teatro, porque me considero una persona común.
Lea la nota completa en la edición de hoy del Diario Perfil.





