La plataforma de extracción de petróleo Ocean Guardian se acercalentamente a las Malvinas. Pertenece a la firma estadounidense Diamond Offshore, propietaria deotras 46 plantas de este tipo, y fue contratada por la empresa británica Desire Petroleum enasociación con otra firma (Rockhopper), que junto a un tercer socio se han unido para extraer crudocerca de la zona norte de las Islas.
El costo logístico de traer hacia estos mares la plataforma rondaríalos 16 millones de dólares, y sería compensado largamente mediante el uso de la estructura paraperforar cuatro pozos petrolíferos cercanos a las Malvinas.
La plataforma permanecería unos tres meses operando. Viene navegandodesde el Mar del Norte, del que partió en noviembre del año pasado, arrastrada por una serie debarcos. La travesía para llegar a los mares australes les tarda unas 10 semanas, por lo que su llegada alas Islas sería inminente.
El costo de perforación, que cobra la firma Diamond Offshore, según elmedio especializado “Upstream online”, es de 245 mil dólares diarios. La plataforma essemisumergible, y puede llegar hasta los 8 mil metros de profundidad. Fue construida en 1985, ycuenta con 3 bombas de succión de 1600 caballos cada una. Pesa 700 toneladas y su diámetro deperforación es de casi 50 pulgadas.
Su llegada a la zona de las Malvinas generó una fuerte protestapor parte del Gobierno, inclusive citando a la embajadora británica al Palacio San Martín. Incluso,este será el tema principal por el que la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara deDiputados se constituirá el próximo martes con el objetivo de analizar la citación del cancillerJorge Taiana.
El vicepresidente primero de la Cámara, el radical Ricardo Alfonsín, pidió la convocatoria de lacomisión para que Taiana informe al Parlamento acerca de la "prohibición de la salida de unaembarcación que habría sido utilizada para el abastecimiento de insumos vinculados a lasactividades de la industria petrolera" en las Islas Malvinas.
Alfonsín pidió al presidente de la Cámara de Diputados, el justicialista Eduardo Fellner,que convoque de manera "urgente" a la Comisión de Relaciones Exteriores tras informar días atrás laCancillería que el Gobierno impidió el embarque de una partida de tubos sin costura en un barco debandera extranjera que provenía de las Islas Malvinas, por sospechar que se trataba de un nuevoenvío de material a la zona.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores existían "evidencias" que indicaron que el buque"habría sido utilizado para el abastecimiento de insumos vinculados a las actividades de laindustria petrolera promovidas ilegítimamente por el Reino Unido".




