•Semana 30 de 2010

Atrévase. Ya nadie le dirá "mariquita". Eso era antes

Mucho se habla del fin de la historia. Poco de su resurrección en la poesía. Japón es el país de más alto Producto Nacional Poético del mundo. Su Asahi Shinbun (7 millones de tirada diaria) jerarquiza la portada no con recuadro bursátil, farandulero o político, sino poético.

24-08-2026 | 15:29

Mucho se habla del fin de la historia. Poco de su resurrección en la poesía. Japón es el país demás alto Producto Nacional Poético del mundo. Su Asahi Shinbun (7 millones de tirada diaria)jerarquiza la portada no con recuadro bursátil, farandulero o político, sino poético. Ooka Makoto,responsable de la sección, comenzó su columna "Oriori no uta" ("Apuntes de un poeta") en 1980. Unpoema seleccionado y datos sobre la métrica clásica japonesa, como el "haiku" (poema de 17 silabas:5-7-5) y el "tanka" (31 sílabas distribuídas en 5 líneas de 5-7-5-7-7). Se tarda menos de diezsegundos en recitar un tanka. Para un haiku sólo cinco. Makoto cree que la brevedad sostiene sucolumna. Japón cuenta con 200 mil poetas registrados y 2 millones amateurs. Muchos son bardos derenombre que se ganan la vida enseñando a sentir y escandir tankas y haikus. El amor, el trabajo,la familia, la enfermedad y la muerte, son los asuntos que más inspiran a su gente. Ooaka Makotocree que el haiku y el tanka resurgieron como reacción y resguardo ante a un mundo que sustrae lariqueza de la originalidad y diversidad del individuo. También ironiza sobre los cientos deoriginales que recibe: “En Japón se dice que "el polvo que se acumula hace montaña”. Enmi casa, eso sucede con los libros. Hacen montaña. Mi piso está cediendo"

Algunos de sus seleccionados se hacen célebres. La maestra Tawara Machi, ganó el concursonacional de haikus de 1987 con "Sarada kinembi". Un título que vendió 3 millones de ejemplares yque en traducción literal es un atentado al canon de la belleza occidental: "Ensalada deaniversario" (sic). Esta celebración pública de la poesía no solo se da en Japón. En Marruecos lagente va a las plazas a recitar en verso los sucesos del día. En Londres los coches del subwayllevan de viaje afiches con poemas de Keats, Auden, Silvia Plath y otros. Lo mismo en Nueva York.También se los podía leer en los subtes porteños. Pero los quitaron. (Con el bien que hacíanasistiendo al pasaje en el momento de "ponerse el cuerpo" y entrar en la batalla del día).

Este parpadeo de luz sobre la realidad llamado haiku, puede rastrearse, con otros matices, en lapoesía popular de cualquier país. Sea cuando se pregunta por la edad de un bebe ("¿Cuánto tiempotiene?") o al definir José Hernández a ese mismo tiempo como "la tardanza de lo que está porvenir". Con el poema, el hombre busca echar la máxima luz en el mínimo espacio. Lo consigue alplasmar con un relámpago el sentir y el pensar. El haiku y las formas breves de las poéticas delmundo, prueban que así como “El camino que está en el mapa no es el camino” tampoco ellenguaje que utilizamos para el comercio de los días, es el lenguaje que mejor nos expresa. Y menostodavía el abichado idiolecto depredador de neuronas del tartamudeo digital en boga.

¿Llegaremos a tener un país de alta densidad poética?. Para ello deberíamos abrevar a diario noen los clásicos de fútbol o de la tevé, sino en la belleza portátil y original de cada cual. Lacopla es la más próxima réplica local del haiku. En la desmesura de Macedonio Fernández, en laaforística de Antonio Porchia o en la orfebrería de Borges (quien construye poemas medianteeslabones invisibles de haikus). Nuestra vida cotidiana es una sucesión de coplas, entrevistas ono. Para convocarlos basta convivir con el asombro. Y aparecen. En Yupanki (“El hombre estierra que anda”) o en Porchia (“Todo juguete tiene derecho a romperse”). O en loque a cada instante se suelta, mágico, de la boca de la gente. Luminoso y único. No perpetrandogansadas enfermizas al estilo de Takira Kónex Naroski, quien la pasa bombardeando emisoras de radiosin que Greenpeace proteste y los locutores se rebelen. Al contrario, nunca falta uno que "coloque"la voz y anuncie el recién llegado. “El agua moja y además es húmeda”, dice. Y unaparte del país entra en hipo.

De elegir una belleza breve, me inclino (lejos) por un terceto del mexicano Xavier deVillaurrutia. Con solo sumar una letra por verso nos dejó en la boca esta gota de miel: "Cuando lavi/Cuando la vid/Cuando la vida". No hay quien la emparde. ¿Vió qué fácil? Atrévase. Nadie le dirá"mariquita". Eso era antes.

(*) Especial para Perfil.com

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