Tras la promulgación de la ley de matrimonio homosexual, que supuso una derrota para un sectordel catolicismo, la revista Noticias relata hoy el vía crucis del cardenal Jorge Bergoglio, el rostro más visible y más polémicode la Iglesia en la Argentina.
Bergoglio perdió el invicto. El debate por el matrimonio gay lo había obligado a abandonar sucuidado perfil bajo con frases que dificilmente se olviden. "Aquí está la envidia del Demonio, por la que entró en pecado el mundo", habíaescrito en una carta que supuestamente estaba dirigida a una congregación de monjas y él no queríaque se hiciera pública.
Ahora, tras la aprobación de la ley, el jesuita se refugió una vez más en el silencio de laoración. Mientras tanto, los que lo rodean insisten en presentarlo como un obispo progresista, incluso "de izquierda", que nunca se había referido en esostérminos al tema, informa Noticias.
"No tiene nada contra los homosexuales ni los travestis y nunca los discriminó en sus tareaspastorales. La caridad cristiana es lo que prevalece en él", lo defiende un confidente.
Y añaden que Bergoglio se sintió atrapado entre dos fuegos --el del gobierno y el de su rivalinterno Héctor Aguer, el integrista arzobispo de La Plata-- y reaccionó como "un soldado deDios".
"Entró en el juego de Kirchner. Jugó a matar o morir de acuerdo con la tradiciónde San Ignacio", dicen sus allegados.
En el 2002 había respaldado el la unión civil cuando se aprobó en la Legislaturaporteña y en abril de este año había propuesto que la Iglesia hiciera lo mismo a nivel nacional.¿Qué cambió entre abril y ahora, y cuál es el verdadero Bergoglio? Es una pregunta que se repite en el Gobierno y elseno de la Iglesia.
"No tiene nada contra los homosexuales ni los travestis y nunca los discriminó en sustareas pastorales. La caridad cristiana es lo que prevalece en él", lo defiende un confidente.




