El Senado de la Nación vivirá hoy una de las sesiones más tensas de los últimos años. No se hablará de pobreza,jubilados, deuda, ni siquiera de corrupción, el tema que polariza a la sociedad argentina es el proyecto de ley que permite elmatrimonio entre personas del mismo sexo. Y lo que debería haber sido un debate que lleguea la mejor solución, la más inclusiva posible, la de mayor consenso, ha quedado otra vez convertidoen una lucha de posiciones extremas. El propio kirchnerismo se encargó ayer de que José Pampuroimpugne el dictamen que habla de unión civil, y aunque por decisión mayoritaria el tema pudiera hoyllegar a debatirse, el oficialismo ya anticipó que dejará sin quórum la sesión. Puro estilo K, atodo o nada, como siempre.
Así las cosas, la suerte de la votación es incierta, como enormes son las presiones que soportanlos senadores. Las cuentas giran hacia el lado de quién las hace, pero nadie puede por estas horasanticipar un resultado e incluso hay legisladores que podrían cambiar su voto a último momento. Hasta se especula con algunas ausenciasinesperadas. Todo vale en una guerra de nervios pocas veces vista.
Ayer decenas de miles de personas de comunidades católicas y evangélicas se concentraron frenteal Congreso para rechazar el proyecto de ley de matrimonio gay. Como contrapartida, en numerosas esquinas de Capital y el conurbano se reunieron personas que apoyaban elmatrimonio gay, celebrando lo que llamaban un "Ruidazo por la igualdad".
Según los organizadores, frente al Congreso hubo entre 150 y 200 mil personas a favor del matrimonio "varón-mujer" y en"defensa de la familia". La movilización fue promovida por el Departamento de Laicos de laConferencia Episcopal Argentina (DEPLAI), junto con agrupaciones de otros credos y de la sociedadcivil. "No es lo mismo prepararse para desplegar un proyecto de familia que convivir con unapersona del mismo sexo. Tengamos cuidado en no dejar de lado el prioritario derecho de los niños,que deben ser los únicos privilegiados", expresó el cardenal Jorge Bergoglio en una carta que fue leída durante el acto.
Los manifestantes, muchos llegados en micros desde el conurbano bonaerense y otros lugares delpaís, desbordaron la plaza Congreso, por lo que obligó a la policía a interrumpir el tránsitovehicular sobre las avenidas Callao, Rivadavia, Entre Ríos y la calle Hipólito Yrigoyen. Uno de losmomentos culminantes fue el ingreso en la plaza de la bandera argentina de 200 metros traída desdeRosario, la misma que se utiliza en los actos patrios de la ciudad a orillas del Paraná.Movilizaciones similares se realizaron en ciudades como Mendoza, Córdoba, Salta, Corrientes, Rosario, Resistencia, Santiago del Estero yBariloche, entre otras.
La sesión fue convocada para las 12, y la primera iniciativa que se debatirá será el dictamen demayoría votado por la Comisión de Legislación General en contra del matrimonio entre personas delmismo sexo. Todos los bloques políticos garantizaron el quórum para la sesión, y si los senadoresaprueban el dictamen caerá el proyecto de ley que tiene media sanción en Diputados. Si, por elcontrario, ese texto no prospera, entonces se debatirá el texto aprobado en la Cámara baja. En casode ser aprobado se transformará en ley, pero si es desestimado llegaría el turno de analizar elcuestionado proyecto de unión civil. Esta iniciativa fue impugnada ayer por la presidencia delSenado, a cargo de Pampuro, tras un pedido realizado por el titular del bloque del Frente para laVictoria, Miguel Pichetto. Fuentes legislativas dijeron, sin embargo, que la impugnación es unafacultad del cuerpo en sesión, por lo que podría quedar sin efecto e impulsarse su tratamiento.Claro que en ese caso, ya anticipó el bloque kirchnerista que dejará sin quórum el debate.
Un recuento minucioso de los definiciones públicas de los legisladores arroja una leve ventajade los que rechazan la iniciativa sancionada por Diputados, por un margen de apenas dos senadores(30 a 28). La clave del trámite final la tienen 12 parlamentarios que eludieron definicionesclaras, de los cuales 7 son oficialistas y 5 opositores. Quienes creen tener el poder deinterpretar los silencios a medias de los legisladores que ocultan sus posiciones, se animan asostener que la mayoría de los primeros terminarán por apoyar el proyecto, mientras que algunos delos que se oponen no aparecerán el miércoles de la discusión.
Por su parte, en diferentes sitios de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires grupos querespaldan el matrimonio entre personas del mismo sexo protagonizaron un "Ruidazo por la igualdad".La convocatoria fue impulsada por el INADI, organizaciones sociales, civiles y agrupaciones gays, yse realizó, entre otros lugares, en el Obelisco, Plaza Flores, Parque Rivadavia, las localidades deTres de Febrero, San Isidro y la ciudad de La Plata. Durante la jornada las universidadesnacionales de La Plata y Mar del Plata expresaron su apoyo al proyecto de ley que modifica elCódigo Civil para habilitar el matrimonio entre personas del mismo sexo.
A mediodía. entonces, todos los ojos apuntarán a la Cámara Alta.




