En 352 kilómetros cuadrados concentra más electores que San Luis, Catamarca, La Rioja y Tierra del Fuego juntas. Con 834mil sufragantes, La Matanza se convierte así en el distrito más importante al momento de definiruna elección. Esto lo sabe Néstor Kirchner, quien en las últimas horas consultó sobre lacomposición del Concejo Deliberante y el peso de los dirigentes locales.
El crítico estado de salud del vicegobernador, Alberto Balestrini, y el convencimiento de que surecuperación exigirá tiempo, generaron que las miradas se posen sobre el distrito que administró.Sucede que la presencia de Balestrini en el territorio logró sortear fuertes internas dentro delPartido Justicialista local y asegurarle al Gobierno nacional la mayor cantidad de votos.
Ahora, el ex presidente buscará retener el bastión peronista donde en 2009 obtuvo una diferencia de 10puntos ante Francisco de Narváez. Mientras tanto, en el distrito son varios los que buscanreposicionarse, aunque todos aseguran gobernabilidad al intendente Fernando Espinoza. Cuna de lasorganizaciones sociales, el líder de la Federación Tierra y Vivienda, Luis D’Elía, y eltitular de Barrios de Pie, Jorge “Huevo” Ceballos, coordinan a cientos demilitantes.
Por lo pronto, ambos intentarán conseguir planes sociales que hasta ahora les fueron acotados.Saben que sus nombres –que fueron dejados de lado en elecciones pasadas, en las que noconsiguieron una lista colectora– ahora pueden sumar. Sin embargo, en el último mes la figurade la jujeña Milagro Sala amenaza con desembarcar en La Matanza con el apoyo kirchnerista. Elobjetivo sería limitar a D’Elía y detrás de ello estaría el ministro de Planificación, JulioDe vido, quien también cobija al empresario Ricardo Bruzzese.
Quien ya se anotó para competir en la intendencia en 2011 es el diputado nacional Julio Ledesma,quien en diciembre renovó su banca por Unión-PRO, aunque no deja de coquetear con el kirchnerismo.Ledesma ya tiene partido político: la Corriente Peronista Bonaerense. Un dato: Ledesma es un viejoconocido de Kirchner, ya que fue uno de los primeros bonaerenses en apoyar sus aspiracionespresidenciales en 2001. Sin embargo, fiel a su estilo, Kirchner deja jugar a todos, sin bendecir aninguno. sigue de cerca la lucha territorial y hasta ya piensa en liderar encuentros a puertascerradas con dirigentes matanceros.




