El comienzo de los escraches: de los derechos humanos al vale todo

En sus inicios fue una medida para repudiar a represores de la dictadura y terminaron agrediento a periodistas.

El comienzo de los escraches: de los derechos humanos al vale todo
24-08-2026 | 12:00

Los escraches no son un invento reciente en la historia argentina. Comenzaron a mediados de ladécada del '90, cuando las organizaciones de derechos humanos (en particular HIJOS) manifestabafrente a las casas de represores de la última dictadura, ante la indignación por los indultosfirmados por el ex presidente Carlos Menem. En ese entonces, los manifestantes realizaban cánticosy pintadas para anunciar a los vecinos que vivían junto a un genocida, pero sin agredir al acusado directamente.

Los escraches se volvieron masivos en 2001, de la mano del "que se vayan todos". Losmanifestantes que se volcaron a la calle en diciembre de ese año, repudiaron a funcionarios de laAlianza, como Domingo Felipe Cavallo, y de gobiernos anteriores, como Roberto Alemann. Tras lallegada de Eduardo Duhalde a la presidencia, la medida fue cayendo en desuso.

Sin embargo, con el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el escrache resurgió, tantopara atacar al oficialismo como a la oposición. En los días del conflicto con el campo, variosfuncionarios kirchneristas fueron agredidos en localidades del interior del país, como el diputadoAgustín Rossi, escrachado en 2008 y 2009.

A partir de allí, no hubo figura pública que estuviera exenta de ser escrachada.Manifestantes de distintos sectores agredieron, sin solución de continuidad, a Eduardo Duhalde, laconductora Mirtha Legrand, el senadorradical Gerardo Morales (atacado por la agrupación TupacAmaru, de la dirigente oficialista Milagros Sala), el ex secretario de Transporte -sospechadode corrupción- Ricardo Jaime, y hasta a lajueza María José Sarmiento.

Con el debate y la aprobación de la Ley de Medios, comenzaron las agresiones hacia losmedios. El gremio de camioneros que lidera Hugo Moyano bloqueó en varias ocasiones ladistribución de diarios como Perfil, Clarín y La Nación. Las oficinas de Clarín, además, fueron atacadas durante las marchas porel último 24 de marzo.

Por último, manifestantes kirchneristas pasaron directamente a escrachar a los periodistas,por considerarlos "motor de la oposición" y "destituyentes". El conductor Fernando Bravo fue agredido durante unamarcha a favor de la Ley de Medios, al mismo tiempo que un cronista de Perfil.com recibió amenazas de uncustodio del diputado oficialista Carlos Kunkel.

Al día siguiente, aparecieron afiches queacusaban a periodistas del Grupo Clarín, con la leyenda "¿Se puede ser 'periodistas independientes'y servir a la dueña de un multimedio acusada de apropiación de hijos de desaparecidos?".

Por último, durante la feria del libro, fue agredido el periodistaGustavo Noriega mientras presentaba su libro sobre el INDEC, mientras que manifestantes deizquierda repudiaron a la médica cubanaHilda Molina.

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