•RESPUESTA

El Gobierno salió a pegarle al Fondo Monetario

Después que el FMI diera a conocer sus críticas a la marcha de la economía argentina, el gobierno de Fernández de Kirchner preparó una respuesta. Los detalles

22-08-2026 | 11:42

Bajo el título "Los errores del FMI" el Ministerio de Economía salió a rechazar lasproyecciones que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la marcha de la economíaargentina, que estima una merma del 1,5 por ciento en el Producto Interno Bruto para el corrienteaño.

El siguiente es el texto dado a conocer esta tarde por funcionarios del gobierno:

Desde que Argentina abandonó el Plan de Convertibilidad, el FMI subestima sistemáticamente latasa de crecimiento de la economía argentina y el superávit de cuenta corriente de nuestro país.Entre 2003 y 2008 el FMI subestimó 2,5 puntos porcentuales de crecimiento anual del PBI enpromedio. De manera similar, dicho organismo ha subestimado en 2,4 puntos porcentuales cada año, enpromedio, el superávit de cuenta corriente en porcentaje del PBI.

Si se hubiesen cumplido los pronósticos del FMI para cada uno de los años del período2003-2008, la Argentina tendría actualmente un PBI que sería un 15% inferior al verdaderamenteexistente.

El FMI acaba de publicar el informe de abril de 2009 del World Economic Outlook en dondeproyecta una caída del producto que no se fundamenta en la evolución de las principales variablesmacroeconómicas del país, problema que sistemáticamente se repite en las proyecciones del FMI parael caso argentino.

Las estimaciones del FMI se sustentan en: 1) datos poco fiables de consultoras privadas; 2)un modelo de predicción inexacto que minimiza el impacto de las variables domésticas (en especialla política fiscal expansiva) sobre el PBI y focaliza su análisis en las repercusiones de variablesexternas (incluyendo el riesgo país y la tasa de interés internacional que tienen muy pocos efectossobre nuestra economía real gracias al cambio del modelo de desarrollo); y 3) en unasobrevaloración de la dinámica de corto plazo de ciertos sectores industriales sujetos a lasvariaciones más profundas de producción por los efectos el ciclo de inventarios, subestimando laimportancia de los sectores más relevantes para la obtención del PBI global: comercio y servicios(un 65% del producto).

Estas debilidades técnicas en las proyecciones del FMI explican buena parte de los yerrossistemáticos de las mismas y llevan a que la institución proyecte una caída del PBI argentino para2009 cuando los fundamentos de la economía y los datos recientes indican una realidad completamentediferente.

En efecto, los datos observados para los primeros meses del 2009 para 1) Salarios; 2) Preciosinternacionales; 3) Demanda de Servicios; 4) Ventas de supermercados; y 5) Recaudación de impuestosrelacionados con el nivel de consumo interno confirman que la economía argentina continúa encrecimiento.

1) Salarios: Los datos administrativos del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones(SIJP, que cubren al total del empleo privado registrado), demuestra que en los primeros meses delaño, los salarios nominales han crecido a un ritmo superior al 25% interanual, incentivando así lademanda de consumo de las clases populares y, con ella, la demanda agregada de la economía.

2) Precios internacionales: Las estimaciones del FMI prevén una fuerte caída de los términosdel intercambio argentinos. Sin embargo, al 21 de abril de 2009 el precio de la soja (uno de losprincipales productos de exportación argentino) es de U$S 396 por tonelada, 1 dólar por encima delprecio promedio de exportación del 2008 (el más alto de la historia).

3) Demanda de servicios públicos: Los servicios, que no sufren el ciclo de inventarios comociertos sectores de la industria, representan la mayor parte del PBI y son los más dinámicos en losúltimos meses. A modo de ejemplo, nótese que la demanda de servicios públicos continúan creciendofirmemente. En lo que va de 2009, dicho crecimiento supera el 7% en términos reales (acelerándoseluego del crecimiento más acotado del 4% en el último trimestre de 2008). De la misma manera, losservicios de salud y educativos, que dependen del gasto público, también continúan creciendo atasas elevadas en el 2009.

4) Ventas de supermercados: El consumo interno en los Supermercados también se ha recuperado.Las ventas nominales, luego de crecer a una tasa de 22,6% interanual en diciembre de 2008, seincrementaron en enero y febrero superando el 25,5% de variación interanual.

5) Recaudación de impuestos relacionados con el nivel de consumo interno: Pese a ciertasobrerreacción de algunos sectores de la producción, la demanda interna permanece firme. Larecaudación del IVA-DGI exhibió una recuperación en el primer trimestre de 2009. Luego de unadesaceleración hacia fines de 2008, cuando en diciembre esta variable creció un 13,4% anual, en elprimer trimestre de 2009 la recaudación nominal creció 24,5% anual, recuperando así un ritmo decrecimiento similar al tercer trimestre de 2008. En marzo, la suba alcanzó el 24,5%. Otra variableque aproxima la actividad, y que además da cuenta de que las firmas siguen utilizando normalmenteel sistema financiero para operar, es el Impuesto a los Débitos y Créditos.

La reciente proyección del FMI para el PBI argentino constituye una respuesta política alhecho de que desde 2003 nuestro país ha dejado de lado las recetas que impulsa el FMI, pasando asíde un modelo de acumulación financiera (que beneficiaba a un pequeño grupo de la sociedad ligado alos negocios financieros y de servicios públicos privatizados y que ha fracasado) a otro deacumulación productiva en el cual el conjunto de la sociedad ha podido disfrutar de los beneficiosdel crecimiento económico con generación de empleo, equilibrios en las cuentas fiscales y externasy mayor equidad distributiva.

En conclusión, el FMI utiliza para sus evaluaciones y proyecciones modelos inadecuados, queno contemplan los cambios estructurales que ha evidenciado la economía argentina en los últimosaños, que responden a un modelo cuya viabilidad resulta evidente a la luz de los resultadosconcretos de las variables macroeconómicas.

La exitosa reestructuración de la deuda realizada en 2005 y los cambios estructurales antesreferidos parecerían ser cuestiones que políticamente el FMI no está dispuesto a aceptar.

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