En San Juan, el proyecto de Ley de Protección de Glaciares tiene otro nombre. Le dicen la “Ley Bonasso” y en los últimos meses se convirtió en la amenaza más temida para los cuyanos que viven de la minería. La provinciagobernada por el kirchnerista José Luis Gioja hoy es el último bastión de resistencia visiblecontra la norma. Es por eso que ayer, mientras en el Senado se definía el futuro delproyecto de Ley, unos 4.000 sanjuaninos marcharon a favor de las mineras o, como dijeron ellos, en contra de la “LeyBonasso”.
Provincia minera. San Juan vive de la minería, decirlo no es exagerado. Más del 80por ciento del territorio está conformado por montañas ricas en oro, plata y otros minerales. Laactividad generó en los últimos años 50 mil puestos de trabajo directos e indirectos. Se calculaque por cada minero o minera que a diario se mete en un yacimiento, hay siete personas más querealizan trabajos vinculados.
“Desde la elaboración del catering, el transporte del combustibles, y hasta la lavanderíade los uniformes, todo se vería afectado si se sanciona la Ley”, explicó Armando Domínguez,el interventor de la Asociación Obrera Minera de San Juan a Perfil.com.
Él fue uno de los que ayer marcharon contra la Ley de Glaciares con cascos, picos y palas en elcentro de la capital. “ Muchos senadores no tienen ni idea de lo que van a votar, hablan del agua y, enSan Juan, la minería consume menos agua que la que se usa para regar las plantaciones de vid y deaceitunas, lo prueba un estudio”, se indigna.
Prohibido prohibir. No sólo a Miguel Bonasso se le dedicaron cantos -einsultos- ayer en el caluroso mediodía sanjuanino, Pino Solanas fue otro de los blancosfavoritos. “Solanas es muy buen director de cine, pero de mineria entiende poco”,dispara Javier Gómez, gerente comercial del Grupo Pueyrredón, de la Cámara de Empresas Prestadorasde Servicios Mineros. “Queremos que se cuiden los glaciares, pero el artículo 6 hace queprácticamente no pueda realizar ningún emprendimiento minero”, aclara.
El artículo de la polémica prohíbe la utilización de sustancias contaminantes, la construcciónde obras de arquitectura, y la instalación de industrias en la zona glaciar y periglacial. Soncinco incisos que han puesto en pie de guerra a toda la provincia, ya que se calcula -según AOMA-que, de aprobarse la “Ley Bonasso”, se perderán 23 proyectos mineros y miles de trabajos.
Sin minería, en San Juan pronostican desempleo, desinversión y fuga de capitales. “Lo que no se invierta acá seva a ir a Chile, Brasil o Perú”, afirma a Perfil.com Facundo Huidobro, titular de la Cámara de Minería de Salta, quien pidióque las empresas mineras “dejen de ser tibias” en el reclamo.
“Hay que ser drásticos: no es una ley de presupuestos mínimos, va en contra de laconstitución porque es de prohibición de actividades”, sentencia y desliza que “el 99% de los que se oponen a la minería jamás estuvo en unamina”.
¿Rechazar la Ley significa estar a favor de la contaminación? En San Juan y las demás provinciascordilleranas no creen que sea así. “No hay otra industria que cuide más el medio ambiente enArgentina”, se defienden empresarios y trabajadores.
En ese sentido, Damián Altgelt, Gerente General de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros(CAEM), expresa que con “la actual normativa, los glaciares están protegidos" y agregaque "si se cree que debe haber una nueva ley, la apoyamos, pero no el Proyecto Bonasso”.
Marcha nacional. La convocatoria -para algunos, la autoconvocatoria- que tuvo lamovilización (en la que hubo mineros, pero también familias y algunos empresarios) motiva a quienesse oponen a la norma. Desde ayer, no se descarta que haya una marcha al Congreso para apoyar ala minería el próximo 30 de septiembre, día en el que la Cámara Alta debatirá lacuestión.
"Hay una gran cantidad de familias que viven de la minería y que no puede expresarse en lapuerta del Senado como hace Greenpeace", recalcó Huidobro, en referencia al bloque de hielo que la ONGcolocó ayer en la Plaza de los Dos Congresos. En la CAEM coincidieron en que apoyarán"cualquier acción que implique defensa del sector".
(*) de la redacción de Perfil.com




