La Corte Suprema de Justicia concedió este martes la extradición pedida por Chile de Galvarino Sergio Apablaza Guerra , ex integrante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), acusado del asesinato delsenador pinochetista Jaime Guzmán Errázuriz y del secuestro de Christina Edwards del Río, una alta directiva del diario El Mercurio, en 1991.
El máximo tribunal adoptó la decisión después de aguardar durante casi 6 años que seresolviera un pedido del chileno - descubierto el último sábado por el diario PERFIL , en su casa de la localidad bonaerense de Moreno - para ser acogido en la Argentina comorefugiado político. El prófugo permanece en libertad en la Argentina, pero el fallo de la Cortepodría modificar esa situación, ya que podría ser "detenido con fines de extradición". No obstante,la decisión final debe tomarla el Poder Ejecutivo, que aún está en condiciones deconcederle el status de refugiado.
La noticia se conoce a pocos días de que la presidenta Cristina Fernández viaje al país vecino para participar de los festejos por el elbicentenario. En la causa, el juez federal Claudio Bonadío había rechazado su extradición pero el Estado trasandino apeló ladecisión, y tratándose de un juicio de esa naturaleza la única instancia de apelación habilitada esla Corte Suprema.
El 1º de diciembre de 2004 la defensa de Apablaza Guerra pidió a las autoridades argentinasque le concedieran el status de refugiado, un paso que -en caso de ser aceptado- clausurabadefinitivamente la posibilidad de la extradición.
Desde entonces, y pese a los reiterados reclamos de la Corte para que se aclarara lasituación del chileno, la CONARE (Comisión Nacional para Refugiados) - un organismo dependiente delMinisterio del Interior- respondió reiteradamente que tenía el asunto a estudio, y que comunicaríaal máximo tribunal sobre su decisión, cuando ocurriera.
La investigación por la muerte del Guzmán fue reabierta por el ministro del Interiortrasandino Mario Carroza, luego de que Mauricio Hernández Norambuena manifestara en una entrevista con Chilevisión -canalque el presidente Piñera vendió hace sólo dos semanas- que Apablaza y otros frentistas habríanparticipado del crimen. Apablaza llegó a Argentina en 1993 y fue detenido recién en 2004.
Aplablaza vive con su mujer, Paula Chaín, unaperiodista que trabaja como traductora en la web de Presidencia, en Casa Rosada. Se espera ladecisión del Poder Ejecutivo Nacional, para ver si le concede la condición de refugiado o da luzverde a su extradición.






