Con figuras de la oposición, el oficialismo y sindicatos y con la presencia del rector de laUBA, Rubén Hallú y Gabriel Mariotto, del COMFER, se discutieron los pormenores del anteproyectokirchnerista para modificar la Ley de Servicios Audiovisuales.
"Es importante que la universidad se involucre. Es un tema que nos desvela desde hace muchosaños", arrancó diciendo la diputada radical Silvina Guidici que, además, se refirió a un proyectoque tiene Estado parlamentario desde 2006 y que su bloque, pese a los intentos, "no pudo instalar" como discusión en la agenda.
"Ahora el gobierno lo hace en un momento conflictivo", agregó más tarde en clarareferencia a los cruces que los K mantienen con el Grupo Clarín. Acto seguido, bregó porque eldebate a fondo le plasme en las comisiones a los fines de "enriquecer la ley y confrontar ideas".
Por su parte, el legislador de la Coalición Cívica, Fernando Iglesias, señaló que portratarse de un tema político "lo peor es aprobarla sin consenso".
Continuó Luis Fernando Lusquiños, del Frejuli, que eligió para sí una presentación pintorescaal definirse como lo "más rancio dentro del peronismo". Consideró que "el marco en el que surge ladiscusión es de plena confrontación" y que debe primar "una defensa irrestricta de los interesesdel pueblo como la libertad".
Los presentes no sólo hicieron hincapié en el cambio, también en las formas y las intenciones:"¿Qué permeabilidad hay para que este proyecto sea tratado con seriedad y consenso?", concluyóLusquiños.
Eduardo Macaluse coincidió con lo dicho anteriormente y planteó que, si bien " no es el mejor momento para discutirlo, peor sería discutirla mañana", a propósitode los plazos de la nueva Ley. "Criticamos que el gobierno elija este momento y el uso dudoso porlas internas con algunos medios", expresó.
La voz del oficialismo estuvo representada por Mariotto, quien señaló que "no puede perdurarvigente la Ley de la dictadura" y agregó que se impone un debate serio en el Congreso para "atardiferencias". Del lado de los medios, Martín Etchevers, de ADEPA, expresó la profunda preocupaciónrespecto de la libertad de prensa por "la discrecionalidad que tendrán los gobiernos en elotorgamiento y revisión de las licencias, o la inseguridad jurídica que implica su carácterretroactivo".




