Asegura que desde hace dos años no se tomaba vacaciones y que trabaja 13 horas por día paracumplir su rol de apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Para descansar después de un2008 agitado, Sergio Schoklender aceptó la invitación de un amigo de la infancia y arrancó 2009 enCR, el parador más selecto de Pinamar. Ayer almorzó gambas a la milanesa y lenguado grillé,descansó un rato a la sombra en su carpa de casi seis mil pesos (la quincena) y hasta se dio ellujo de disfrutar del mar en sunga. Vino con su esposa e hijos por un fin de semana.
—¿Qué balance hace de 2008?
—Para la Fundación fue un año muy bueno aunque con un comienzo duro, porque la gestión deMacri no entendía los objetivos ni el potencial de nuestro proyecto de viviendas sociales. Mauriciollegó a la gestión rodeado de gente sin experiencia, empresarios buenos, otros malos y algunostránsfugas, pero sin ideas de admintración pública. El pensó que la gente de Nicolás Caputo(empresario de la construcción vinculado a Macri) iba a poder monopolizar las obras.
—¿Por eso tuvieron problemas al principio del año?
—No nos pagaron en forma, hay causas penales abiertas y se tuvieron que parar las obraspor unos días. Pero ahora se normalizó y todos están trabajando.
—El macrismo dijo que ustedes tenían la plata pero que se la gastaron.
—Eso fue una operación política. Cobramos el anticipo hasta que pusimos la obra en marcha.Ellos querían intervenir desde la estructura de empresas privadas dentro de las villas.
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