•opinan los expertos

Por qué el caudillismo sigue presente en Latinoamérica

Los partidos políticos no se fortalecen y los gobernantes terminan debilitando la estructura. Debilidad insititucional y baja participación.

21-08-2026 | 16:30

Izquierda o Derecha. Liberal o socialista. No importa que matiz ideológico tenga un gobierno enAmérica Latina, el personalismo como forma de gestión en el siglo XXI ya es una tradición. Lospartidos políticos son débiles y así sus instituciones. Las decisiones recaen en el líder y es estequien define las políticas a seguir. Esto crea una exposición constante del político y deja en unmanto de sombra a su partido.

Así lo demuestran dos países gobernador por lídetres tan antagónicos como Colombia y Venezuela,que sin embargo son similares en una cosa: sus presidentes mantienen el poder en su persona (ver nota aparte). Argentina es otro de loscasos ideales para tomar como ejemplo. Para lograr asumir en 2003 sin ir a elecciones internas enel Partido Justicialista, Néstor Kirchner creó el Frente Para la Victoria (FPV).

La llama del caudillo. Carlos Gabetta es director de Le Monde Diplomatique,edición Cono Sur, donde colabora desde 1976. Es además un especialista y referente en temaspolíticos en Latinoamerica. Ante la consulta acerca de por qué se mantiene la forma personalista degobernar, Gabetta analizó: "la tradición caudillesca, es decir la referencia a una persona, a unlíder, en lugar de a un partido y un sistema de ideas, se mantiene viva en América Latina. Esto sedebe a que, aunque los caudillos ya no pueden resolver los nuevos problemas de cada sociedad, decada país y del mundo, aún no ha surgido con nitidez de la base social el reclamo de participación yobjetivos claros"

El periodista reconoce que el populismo "se muestra impotente ante los problemas de hoy" pero advierte que elliberalismo "-que sí es un sistema de ideas- está en crisis". En cuanto al socialismo, el otro gransistema de ideas, "debe superar la impotencia actual del modelo socialdemócrata europeo y elfracaso del sistema soviético. En esta confusión sigue medrando el populismo caudillesco, pero noparece que vaya a ser por mucho tiempo, porque como he dicho, no puede dar respuesta a losproblemas actuales. En algún momento ha de surgir una propuesta superadora"

Mantenerse en el poder. Juan Battaleme es profesor de la Universidad Argentina dela Empresa (UADE), especializado en Gobierno y Relaciones Internacionales. Battaleme considera queesta falta de fortaleza en los partidos se debe a que " no hay proyecto ni acuerdos básicos. Eso pasa en Colombia y Venezuela, porejemplo. A partir de llegar el poder, los partidos, aprovechando la debilidad institucional, buscanmantenerse en él, entonces se forman paternalismos como en Ecuador, Colombia, Venezuela".

El problema del conflicto eterno. Para el analista "existen aspectos centrales".Uno, menciona, es la postura de la sociedad que solamente se compromete para ser oposición. El otrofactor es que actualmente se busca polarizar a la sociedad. "Siempre incluidos contra excluidos. Ylas oposiciones a los Gobiernos de turno no saben ponerse de acuerdo para ofrecer alternativas.Esto puede llegar a mayores niveles de polarización y eso es preocupante. Una sociedad atomizada nopuede organizar absolutamente nada", añadió.

Battaleme cita el caso argentino e intenta develar el porqué de este escenario. "Laadministración de Néstor Kirchner fue buena, los números lo demuestran. Él le traspasó el poder aCristina y ella se encargó de dilapidar esa buena imagen". Un claro ejemplo de la falta de sucesor en elpoder.

A pesar de esto, el analista observa excepciones en algunos casos, como Brasil y Chile, "donde hubo un fortalecimiento institucional, aunque no del todo". A diferencia deGabetta, no ve un cambio en la metodología de poder en el continente. Si bien reconoce que"cambiaremos de líderes", no habrá cambios "en la forma paternalista. No hemos aprendido a jugarinstitucionalmente."

(*) Redactor de Perfil.com

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