Luego de cometido el crimen contra Cristian Ferreyra en torno al conflicto de tierras que existe en la provincia de Santiago del Estero, la agrupación campesina Mocase cargó no solo contra los empresarios rurales, sino también contra las autoridades del Estado santiagueño que dirige Gerardo Zamora.
En el comunicado consideraron que "esto ocurre con complicidad y alevocía de parte de autoridades provinciales y funcionarios del poder judicial e instituciones como la Dirección Provincial de Bosque, quien autorizó el desmonte en un lugar donde viven familias campesinas indígenas de varias generaciones".
Perfil.com se comunicó con las oficinas de prensa de la gobernación, pero no obtuvo respuestas.




