Después de los aplausos y tras el anuncio de 200 millones de pesos encréditos al campo en Entre Ríos, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner recibió un regalode manos del gobernador Sergio Urribarri.Su sonrisa fue inocultable. La provincia le obsequiaba un refinado collar de perlas, que ellaaceptó sin reparos. Al hacerlo, violó por enésima vez la Ley de Ética Pública (25.188), que leimpide a los funcionarios públicos "aceptar regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas,servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus función", y reavivó la polémica por el registro oficial de regalos, que Cristina prometió crear hace unaño.
Perfil.com consultó a la dirección de Información Pública y a la de Ceremonial del Gobiernode Entre Ríos, pero en ninguna de las dependencias supieron dar detalles del collar de perlas que laprovincia le regaló a la Presidenta. Más allá del valor de las perlas (cuyo precio varía entre unos200 hasta 5000 dólares, dependiendo de que sean cultivadas o naturales, del gancho yde otro tipo de factores), es un ejemplo más de la inacción del Gobierno en temas que hacen a lacalidad institucional y a la transparencia enlos actos de los funcionarios públicos.
Al día de hoy, el registro de obsequios sigue siendo una promesa, cuyo anteproyecto duerme enlos cajones de la Oficina Anticorrupción. La secretaría General de la Presidencia, a cargo de Oscar Parrilli,se había comprometido en mayo de2008 a crearlo después de una polémica pública que explotó cuando Cristina recibió unanotebook Macbook Air, valuada en 9500pesos, de mano del magnate mexicano Carlos Slim. En su lista deregalos no declarados figuran una esmeralda de 5.000 dólares que le obsequióun empresario salteño, un collar de plata de Evo Morales, joyas que le dioAntonio Banderas, una Constitución española de 1812, y contando...
Laura Alonso, ex directora de Poder Ciudadano y actual diputada nacional electal delPRO, realizó en ese entonces un pedido de información pública para conocer la lista de regalos k,nunca obtuvo respuesta. " Nunca respondieronal pedido respecto de qué regalos había recibido, el paso siguiente fue solicitar elregistro de obsequios que preve Ley de Ética, se lo pedimos al Ministro de Justicia y a la OficinaAnticorrupción, entonces producen un anteproyecto de regulación, agosto del año pasado", relatóAlonso a Perfil.com.
" Ese anteproyecto no se reglamentó; podían haber hecho una consulta, trabajar unpoquito como para mostrar interés, pero sólo lo inscribieron y hace por lo menos un año está parado", agregó. El anteproyecto cajoneadoproponía la creación de un Registro único de obsequios, un Registro de obsequios de bienes yservicios, y un registro de viajes y/o estadías, todos "de acceso público a través de Internet". Eltexto hasta adjuntaba los modelos de formularios que los funcionarios debían completar al recibirtodo regalo.
La ley 25.188, de Ética en el Ejercicio de la Función Pública, que establece un régimen deobsequios en su artículo 18, fue sancionada el 29 de septiembre de 1999 y promulgada el 26 deoctubre de 1999. Desde hace una década, los presidentes y funcionarios argentinos reciben regalos que no declaran, Cristina no esla excepción, sólo confirma la regla.
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