Una multitud participó ayer por la noche de la versión porteña del vía crucis, que por séptimoaño consecutivo se realizó a lo largo de la Avenida de Mayo. La procesión, a la que asistieron más de 15 mil fieles, se inició a las 20.30 en la calle Sáenz Peña ytuvo su cierre frente a la Plaza de Mayo.
El coro Pace in Terris, integrado por 80 personas, dio la bienvenida a los peregrinos quemarchaban con velas en sus manos y a otros que se fueron sumando a la caminata. La manifestaciónfue organizada por la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo junto con el Arzobispado de BuenosAires. “ El pueblo argentino necesita un gran apoyo espiritual, y eso quedó demostrado con la granconvocatoria”, dijo Manuel Amigo, presidente de la asociación.
El cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, marchó junto a los fieles;los peregrinos elevaban sus plegarias por el derecho a la vida, por la unión en paz de todos loshabitantes del país, por los hambrientos y por los excluidos.
El evento religioso fue encabezado por un crucifijo de 125 kilogramos recubierto en plata que portaron integrantes de lacolectividad genovesa y por el Cristo del Buen Amor, una talla de 1,80 metro realizada por elartista español Luis Alvarez Duarte.




