El tránsito y la circulación de la ciudad de Buenos Aires ya se ven afectados por el paro de lostrabajadores del subterráneo y la situación promete empeorar con el correr de las horas a medidaque transcurran las "horas pico".
Ante la falta de subtes, se observaban largas colas en las terminales de colectivos y ferrocarriles. Muchos decidieronllegar a la capital por sus propios medios, lo que provocó un mayor ingreso de automóviles.
Los trabajadores del subterráneo cumplen un paro total de actividades de 24 horas en reclamo por la posibilidad de separarse del gremio de Unión TranviariosAutomotor (UTA) para formar un sindicato independiente. También repudian las amenazas sufridas porNéstor Segovia -delegado de base y representante de la protesta- y su familia.
La empresa concesionaria del servicio, Metrovías, prometió garantizar un servicio de emergencia ante una orden del Gobierno, que calificó al subte como Servicio Público Esencial a instanciasde la Justicia. Sin embargo, sólo lograron hacer circular algunos trenes de las líneas C, D y E, sin llegar acubrir los servicios de emergencia, informó la agencia DyN.
"Es una locura que un grupo de trabajadores tome una medida de esta naturaleza contra lagente", afirmó a la prensa la vocera de Metrovías, Lucila Maldonado, quien calificó a lahuelga que afecta a más de un millón de pasajeros como un acto de "vandalismo y violencia contra lagente".
La Policía Federal reforzó la vigilancia especialmente en las estaciones de subtes deConstitución y de Federico Lacroze, en tanto organizaciones sociales se acercaban a algunas de esasterminales para expresar su solidaridad a los trabajadores en huelga.
Tránsito complicado por el paro de subtes
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